Diseño de pequeños sistemas de riego por aspersion en ladera

12 de Octubre de 2011

Conceptos basicos

Conceptos basicos

  • La elaboración de esta guía surge de la fuerte demanda que en los últimos años expresan los campesinos de la Sierra por sistemas de riego mejorados que les permita aporvechar sus escasos fuentes de aqguia en forma más eficiente, y con bajo costo. Entre las diferentes soluciones: mejorar el riego por gravedad;mejoramientos de canales y de las formas de distribución el agua; y la introducción de diferentes formas de riego por aspersión, porque ya ha demostrado ser reducidos a niveles aceptables para la agricultura de baja rentabilidad.

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¿Qué es la Fertilidad del Suelo?: Fertilidad Física, Química y Biológica

13 de Septiembre de 2011

Mattín Torres Duggan

Mattín Torres Duggan

Por Mattín Torres Duggan

Cuando se habla de “fertilidad” de un suelo se aborda el recurso edáfico desde la perspectiva de la producción de cultivos. Así, la fertilidad de un suelo es la capacidad que tiene el mismo de sostener la del crecimiento de los cultivos o ganado. Esta es una definición agronómica. En definiciones más modernas se incluye la rentabilidad y la sustentabilidad de los agro-ecosistemas. Muchas veces se divide a la fertilidad en “química”, “física” y “biológica” para su abordaje particular, pero muchas veces resulta complicado separarlas. La fertilidad química se refiere a la capacidad que tiene el suelo de proveer nutrientes esenciales a los cultivos (aquellos que de faltar determinan reducciones en el crecimiento y/o desarrollo del cultivo). En este sentido se evalúa la disponibilidad de nutrientes en el suelo a través de análisis de suelos y/o plantas a través de un proceso de diagnóstico y posteriormente se definen estrategias de fertilización (este punto seguramente será tema de futuros posteos). La “fertilidad física” esta relacionada con la capacidad del suelo de brindar condiciones estructurales adecuadas para el sostén y crecimiento de los cultivos. Aspectos como la estructura, espacio poroso, retención hídrica, densidad aparente, resistencia a la penetración, entre otras, son algunas de las variables que se analizan en estudios de fertilidad física de suelos. La “fertilidad biológica” se vincula con los procesos biológicos del suelo, relacionados con sus organismos, en todas sus formas. Los organismos del suelo son imprescindibles para sostener diversos procesos del suelo. Posiblemente sea el área de conocimiento edafológico menos desarrollada, pero con algunos avances interesantes en los últimos años en lo que se refiere a estudios enzimáticos (bioquímica de suelos) y ecología microbiana de suelos.

Si bien resulta muy sencillo clasificar la fertilidad de un suelo en diferentes clases, es evidente que en el suelo los procesos ocurren en forma multivariada y compleja, y hay numerosos ejemplos en donde un tipo de problemática de fertilidad puede interactuar con otra.  Algunos ejemplos:

  • Un incremento en la densidad aparente (densificación) o de la dureza (resistencia a la penetración) producto de una capa compactada en el suelo constituye un clásico ejemplo de limitación de fertilidad física. Sin embargo, una menor exploración radicular por parte de los cultivos generados por la impedancia mecánica determina al mismo tiempo una reducción en el acceso a nutrientes (sobre todos aquellos de menor movilidad edáfica, como el fósforo o los micronutrientes metálicos).
  • Un proceso de deterioro fisico-químico como la salinización y sodificación de suelos afecta la actividad biológica del medio edáfico (menor actividad por ejemplo de nitrificadores) alternando los ciclos biogeoquímicos y en general la actividad biológica.

¿Cuáles son las principales limitantes de fertilidad y las prácticas usuales de manejo?

Las principales problemáticas de fertilidad de los suelos son:

  • Disponibilidad de nutrientes
  • Salinidad y alcalinidad.
  • Hidromorfismo
  • Acidez o alcalinidad (limitaciones en reacción del suelo).
  • Limitaciones físicas

Evidentemente los suelos que presentan erosión actual, ya sea como consecuencia de la erosión eólica  o hídrica, también constituyen limitaciones de fertilidad edáfica muy relevante, que no profundizaremos en este posteo, clasificándolos general como procesos de degradación.

Como observamos en la tabla 1, las limitaciones de fertilidad edáfica presentan diferentes grados de reversibilidad-irreversibilidad, siendo posible manejarlas a través de diferentes prácticas de manejo.

Irreversibles reversibles con mucha dificultad o Reversibles
Salinidad Disponibilidad de nutrientes
Hidromorfismo Presencia de costras
Profundidad efectiva Pisos de arado
Textura Acidez

Tabla 1. Reversibilidad de las limitaciones edáficas.
Algunos ejemplos (Rubio y col. 2005).

¿Cómo es posible intervenir agronómicamente para remediar o manejar las limitaciones reversibles?

En posteos recientes en este blog se caracterizaron los suelos salinos y sódicos a través de sistemas de drenaje y aplicación de correctores químicos. Se puede consultar esos post (pinchando aquí) con vistas a profundizar en el tema, aunque se añadirá más material en las próximas semanas.

Disponibilidad de nutrientes y reacción del suelo

Por el contrario, modificar la disponibilidad de nutrientes es relativamente sencillo a través el uso de fertilizantes y también a través de la labranza (disponibilidad de nitratos, típicamente). En Argentina el sistema predominante de manejo de cultivos es la siembra directa (alrededor del 70% según información de AAPRESID), pero en muchos países del mundo (como es el caso de Europa, entre otros) predominan los agroecosistemas con labranza, que permiten básicamente controlar malezas y la disponibilidad de agua y nutrientes (“barbechos”). Sobre ciclos de los nutrientes y fertilización seguramente escribiremos en un futuro (al ser más mi especialidad), por lo cual no avanzaremos demasiado en este post.

La “reacción” del suelo (ya sea acidez o alcalinidad) es posible modificarla (con variada complejidad según el tipo de suelo y causas que determinan sus limitaciones) a través del uso de enmiendas o correctores. Típicamente en suelos ácidos genéticamente (Oxisoles, Ultisoles, etc.) o acidificados por el uso agrícola (e.g. pérdida de bases de cambio por exportación de nutrientes de cultivos, elevadas dosis de aplicación de fertilizantes amoniacales o formadores de amonio, etc.) se utilizan enmiendas cálcicas y cálcico magnésicas como calcita y dolomita, de reacción alcalina en el suelo, y que además resultan efectivas para proveer Ca y Mg a los cultivos. En suelos sódicos, el manejo no siempre es sencillo, y si el suelo presenta cierto grado de drenaje interno (percolación), es posible reemplazar (por lo menos en parte) el sodio presente en el complejo de cambio a través del uso de yeso agrícola (Ca SO4 2 H2O), por cuento tiene reacción una neutra y permite que parte del sodio adsorbido en las arcillas sea reemplazado por el calcio del yeso. El sodio presente en el complejo de cambio pasa a la solución del suelo, en donde puede ser lixiviado (lavado) en forma de sulfato de sodio. El uso de yeso en dosis elevadas (entre 3 y 8 ton/ha) dependiendo del grado de sodicidad, textura, etc. tiene un efecto doble: por un lado, flocula (precipita) el sistema coloidal edáfico, estructurando el suelo e incrementando su infiltración y percolación y por otro lado, como se comentó, va reaccionando y efectuando el proceso de intercambio iónico mencionado a nivel del complejo adsorbente del suelo. También el yeso agrícola se lo utiliza en suelos tropicales como en el “cerrado” brasilero, en donde se aplican simultáneamente yeso y calcita como mejoradotes de la estructura, permitiendo el calcio del yeso neutralizar el aluminio soluble en estratos subsuperficiales.

Limitaciones físicas

Existen diversos tipos de limitaciones en la fertilidad física. La más frecuente es la compactación o densificación. Dentro de este “rubro” las problemáticas mas relevantes son los procesos de compactación subsuperficial debido a la labranza (“pisos de arado”, “pisos de disco”) que actualmente se observan aún en suelos bajo SD, como relictos de la antigua labranza convencional. Lo recomendado en la literatura especializada en manejo de suelos en siembra directa (SD), sobre todo en estudios efectuados en Brasil, indican que cuando se ingresa en un sistema de manejo en SD, de deben eliminar capas endurecidas o desnificaciones previas, práctica poco considerada. Al objeto e eliminar estas capas compactadas es posible utilizar diferentes tipos de equipos como los subsoladores.

En suelos muy limosos (fundamentalmente con limos finos y muy finos) ubicados en la Pampa Ondulada argentina se han encontrado procesos de compactación superficial en suelos bajo SD. Si bien la investigación aún es escasa, se han podido comparar suelos de textura franco-arcillo-limosas respecto a los suelos francos. Los suelos limosos de dicha región presentan mayor vulnerabilidad a sufrir procesos de compactación por tránsito vehicular (siembra, cosecha, etc.). Investigaciones de campo permiten observar laminación de la estructura y desarrollo de poros horizontales, que reducen la infiltración de agua e incrementan la resistencia a la penetración (figuras 1 y 2). Las mismas pueden ser mejoradas a través del uso de herramientas descompactadores como el “para til”, “cultivie”, etc. Estos escarificadores de labranza profunda realizan un “masajeo”, con rotura lateral de agregados, para lo cual se debe pasar en una condición de suelo relativamente seco. Muchas veces no se observan en estos suelos compactados correlaciones claras entre respuesta en rendimiento del maíz a la descompactación y variables edáficas como la densidad aparente. Más sensible parece ser la infiltración (a través del método rápido del USDA) y la resistencia a la penetración, que son variables que permiten separar bien los lotes compactados de los descompactados.

Mantenimiento

Seguiremos ampliando y profundizando sobre estos temas en futuros post

Figura 1. Evaluación de infiltración en un suelo en siembra directa que presenta estructura laminar (“laminación”) en el horizonte superficial, con bajos ritmos de infiltración. Imagen propia, ensayos de evaluación de descompactación mecánica con escarificadores y su influencia en propiedades físicas edáficas en suelos de Pampa Ondulada, Argentina. En maíz, para un año de evaluación, se observaron mayores ritmos de infiltración (p<0,08) en los tratamientos descompactados respecto de los lotes bajo siembra directa sin descompactar (C. Alvarez, M. Torres Duggan, E. Chamorro, D. Dambrosio, M. Tabeada). Material inédito que será presentado en el Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo en San Luis, Argentina, en mayo de 2008.

Mantenimiento

Figura 2. Perfil de resistencia a la penetración en lotes de producción (ensayos de macroparcelas, con diseño apareado) descompactados con escarificadores a una profundidad de entre 20 y 35 cm y en mismo lote sin uso de descompactadores mecánicos (testigo). En suelos compactados, el uso de estas herramientas permite reducir significativamente los valores de dureza del suelo a otros más adecuados para el crecimiento radicular. Material inédito que será presentado en el Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo en San Luis, Argentina, en mayo de 2008.

Mantenimiento

Figura 3. Cuantificación de la resistencia a la penetración (RP) a través de un equipo digital, en un suelo de Pampa Ondulada (Argentina) en un cultivo de recientemente emergido. El maíz padece una reducción del 50% e su crecimiento radicular, con niveles de RP superiores a 1500 Kpa, pudiéndose detener con niveles superiores a 3000 Kpa.

Martín Torres Duggan

Fuente : Madrimasd

FERTILIDAD DEL SUELO Y NUTRICION MINERAL DE PLANTA

13 de Septiembre de 2011

Conceptos basicos

Conceptos basicos

Ing. Javier Sánchez V.
FERTITEC S.A

PARTE I: FERTILIDAD DEL SUELO.

1. EL CONCEPTO DE SUELO:
Hay muchos conceptos de suelo dependiendo del ángulo y enfoque que se le de al mismo. Sin embargo, resumiendo todos ellos podemos llegar al siguiente: “Suelo: Es un ente natural, tridimensional, trifásico, dinámico, sobre el cual crecen y se desarrollan la mayoría de las plantas”.

Es un ente, porque tiene vida; tridimensional, porque es visto a lo largo, ancho y profundidad; trifásico, porque existe fase sólida, líquida y gaseosa; dinámico, porque dentro del suelo ocurren procesos que involucran cambios físicos y reacciones químicas constantemente. Además es el medio natural donde crecen las plantas, por tanto sirve como soporte.

2. FERTILIDAD DEL SUELO.
La Fertilidad del Suelo es una cualidad resultante de la interacción entre las características físicas, químicas y biológicas del mismo y que consiste en la capacidad de poder suministrar condiciones necesarias para el crecimiento y desarrollo de las plantas.

En lo referente al suministro de condiciones óptimas para el asentamiento de las plantas, estas características no actúan independientemente, sino en armónica interrelación, que en conjunto determinan la fertilidad del suelo.  Por ejemplo, un suelo puede estar provisto de suficientes elementos minerales -fertilidad química- pero que no está provisto de  buenas condiciones físicas y viceversa.

Igualmente, la fertilidad del suelo no es  suficiente para el crecimiento de las plantas; el clima juega un papel importante y determinante en muchos casos. Por ejemplo se puede tener un suelo fértil y que dadas las temperaturas extremas no es capaz de producir buenas cosechas, entonces en un suelo fértil, no productivo.

Respecto a su constitución, en general y en promedio, en VOLUMEN, una proporción ideal está dada por 45-48% de partículas minerales, 5-2% de materia orgánica, 25% de aire y 25% de agua.

Descargar el articulo completo en el siguente link

Fuente: Agronegocios Peru

Mantenimiento a los Sistemas de Riego por Goteo N°2

26 de Agosto de 2011

Mantenimiento

Mantenimiento


Bacterias producidas por el fierro y el manganeso.

Los problemas más serios relacionados con las bacterias ocurren en aguas que contienen oxido de fierro o fierro soluble, manganeso, o sulfuro. Las concentraciones de fierro mayores de 0.1 ppm y las concentraciones de manganeso mayores de 0.15 ppm pueden promover el crecimiento bacterial que obstruye los emisores.

El crecimiento bacterial por el fierro se mira rojizo mientras que el crecimiento bacterial por el manganeso se mira negro. Estas bacterias oxidan el hierro y el magnesio del agua de riego. En la parte occidental de Texas estas bacterias se asocian con el agua de pozo. Los agricultores de esta región usualmente combaten el problema inyectando cloro, usando filtros de retroflujo y a veces removiendo con una pala las capas de arena de la superficie de los filtros.

Es difícil eliminar estas bacterias, pero se pueden controlar inyectando cloro en el pozo una o dos veces durante la temporada de riego. Puede que también sea necesario inyectar cloro y ácido antes de los filtros.

Cuando el agua contiene mucho fierro, una parte del fierro alimentará las bacterias y otra parte será oxidada por el cloro formando óxido (o fierro insoluble, óxido férrico). El oxido férrico precipitado se filtra hacia fuera durante el retrolavado. Si la concentración del fierro es alta y los problemas persisten, puede que usted necesite airear el agua de riego para oxidar el fierro y permitir que el sedimento se asiente. Airee el agua al bombearla hacia un depósito para después rebombearla con una bomba centrifuga al sistema de riego.

Los problemas de sulfuro de fierro y manganeso se pueden resolver con una combinación de cloración, acidificación y aireación. Los sulfuros pueden formar un precipitado negro, insoluble.

Utilice un equipo de muestreo para piscinas o albercas para tomar muestras de agua para determinar el cloro libre o residual al final de la línea lateral. Recuerde que alguna porción del cloro que se inyectó se encuentra en reacciones químicas o ha sido absorbido por la materia orgánica del agua. Si la inyección es continua, un nivel de 1 ppm de cloro libre residual en las puntas de los laterales será suficiente para eliminar casi todas las bacterias. Si la inyección es intermitente, la concentración debe de ser de 10 a 20 ppm durante 30 a 60 minutos.

Usted debe esperar varios días entre tratamientos.

Si los emisores ya se encuentran parcialmente tapados por materia orgánica, usted puede necesitar un tratamiento de “supercloración”. En este caso inyecte de 200 a 500 ppm de cloro y déjelo en el sistema durante 24 horas.

Se debe inyectar un poco de cloro extra para compensar por el cloro que se encuentra atado con el agua.

Inyectando Acido

Los ácidos son inyectados al agua de riego para tratar el taponamiento causado por el carbonato de calcio (cal) y la precipitación de magnesio. El agua con un pH de 7.5 o más alto y un nivel de bicarbonato de más de 100 ppm probablemente presentará problemas de precipitación de cal, dependiendo de la dureza del agua. La cantidad de calcio y magnesio determina la dureza del agua. La dureza del agua se clasifica como se indica a continuación: suave (0 a

60 ppm de Ca y Mg); moderada (de 61 a 120); dura (de 121 a 180); muy dura (más de 180 ppm). El agua moderada, dura y muy dura necesita que se le inyecte ácido.

Se puede utilizar ácido sulfúrico, fosfórico, sulfúrico-urea o cítrico. El tipo de ácido que se utiliza más comúnmente en el riego por goteo es el ácido sulfúrico de 98%. El ácido cítrico, o el vinagre se pueden usar en los cultivos orgánicos, aunque son mucho más caros. Si el agua de riego tiene más de 50 ppm de Ca, no se debe inyectar ácido fosfórico, a menos que se inyecte a altas concentraciones para bajar el pH por debajo de 4.

El ácido usualmente se inyecta después del filtro para que no cause corrosión el filtro. Si el filtro está hecho de polietileno, el cual resiste la corrosión, el ácido se puede inyectar antes del filtro.

La cantidad de ácido a ser utilizada depende de las características del ácido que usted está usando y de las características químicas del agua de riego.

Una curva de titulación para neutralizar el ácido debe ser desarrollada por un laboratorio y esta indicará la cantidad de ácido necesaria para reducir el pH a cierto nivel seguro. Si una curva de curva de valoración ácido-base no está disponible, use el sistema de pruebas y errores hasta que el pH se reduzca a 6.5. Equipos colorimétricos o medidores de pH portátiles se pueden usar para determinar el pH del agua al final de las puntas de las mangueras.

Muchos agricultores inyectan de 1 a 5 galones de ácido sulfúrico por hora, dependiendo del pH del agua, la calidad del agua y la capacidad del pozo. El ácido sulfúrico es un químico sumamente dañino. Es muy corrosivo y se debe manejar usando el equipo y la vestimenta apropiada. Guarde el ácido sulfúrico en tanques de polietileno o de acero inoxidable que tengan paredes reforzadas. Siempre agregue el ácido al agua, no el agua al ácido. Nunca mezcle el ácido con cloro o los guarde juntos en el mismo cuarto; un gas tóxico se formará.

Además de destapar los emisores obstruidos, el ácido que ha sido inyectado dentro del agua de riego mejora las características de infiltración de algunos suelos y liberará micronutrientes al reducir el pH del suelo. Para reducir el costo, se puede inyectar ácido solamente durante la última tercera parte del tiempo de riego.

Fuente:(itc.tamu.edu)

Mantenimiento a los Sistemas de Riego por Goteo N°1

26 de Agosto de 2011

Clorosis

mantenimiento

Mantenimiento de los filtros

El filtro es importante para el éxito del sistema. El agua debe ser filtrada para remover los sólidos suspendidos. Hay tres tipos principales de filtros: filtros ciclónicos (separadores centrífugos); filtros de malla y disco; y filtros de arena. Una práctica común es el instalar una combinación de filtros para que estos funcionen efectivamente.

Separadores centrífugos

Estos filtros requieren poco mantenimiento, pero requieren lavados frecuentes. La cantidad de sedimento en el agua que entra al filtro, la cantidad de agua usada y la capacidad de recolección del depósito determinarán con qué frecuencia y por cuánto tiempo tienen que operar las válvulas de lavado.

El sedimento se puede arrojar del filtro manual o automáticamente. En caso de que sea manual, se debe abrir y cerrar la válvula del fondo del filtro a intervalos regulares. Una válvula electrónica programada por un controlador puede abrir el filtro automáticamente. La operación de la válvula automática se debe revisar por lo menos cada dos días durante la temporada de riego.

Filtros de malla y disco

Los filtros pequeños de malla usan un colador o una bolsa de nylon que se debe quitar e inspeccionar periódicamente para ver si no hay agujeros pequeños. Las válvulas de lavado controlan el retroflujo de los filtros de malla y se puede operar manual o automáticamente. Lave los filtros de malla cuando la presión entre los dos medidores de presión bajen de 5 psi (uno está localizado antes de los filtros y el otro después de los mismos).

Los filtros automáticos usan un aparato llamado “interruptor de diferencial de presión” para detectar una reducción de presión entre los filtros. Otros sistemas utilizan un cronómetro, que usualmente se fija por el operador. El lavado se pueden sincronizar según la hora de riego y la calidad del agua. El tiempo entre lavados se puede ajustar para tomar en cuenta las diferencias de presiones entre los filtros. Los aparatos automáticos de lavado se deben de inspeccionar por lo menos cada dos días en los sistemas grandes.

Filtros de arena

Con estos filtros la tarea más importante es ajustar la válvula que restringe el retroflujo. Si el nivel de retroflujo es demasiado alto, la arena del filtro se lavará completamente. Si es demasiado bajo, las partículas contaminantes nunca se lavarán del filtro. El operador debe de ajustar el flujo más adecuado de retrolavado. El crecimiento bacterial y la química del agua pueden causar que la arena se cemente. La cementación de los filtros de materia arenosa puede causar canales en la arena, los cuales pueden permitir que agua contaminada pase hacia el sistema de riego. La mejor manera de corregir el problema es por medio de la cloración.

Lavado de las líneas laterales y los distribuidores

Las partículas muy finas pasan por los filtros y pueden tapar los emisores. Mientras que la velocidad del agua sea alta y haya turbulencia en el agua, estas partículas permanecerán suspendidas. Si la velocidad del agua se vuelve más lenta o si hay menos turbulencia en el agua, estas partículas se sedimentaran. Esto normalmente ocurre en las puntas distantes de las líneas laterales. Si estas no se lavan, los emisores se taparán y la línea eventualmente se llenará con sedimento empezando desde la punta final hacia adentro. Los sistemas deben de ser diseñados para que las líneas principales, los distribuidores y las líneas laterales puedan ser lavados. Las líneas principales, las secundarias y las válvulas son lavadas por medio de una válvula instalada en el tubo que colecta el agua proveniente de las tuberías laterales. Las líneas laterales se pueden lavar manual o automáticamente. Es importante lavar las líneas por lo menos cada 2 semanas durante la época de riego.

Inyectando Cloro

A una concentración baja (de 1 a 5 ppm), el cloro mata las bacterias y oxida el fierro. A una concentración alta (de 100 a 1000 ppm), el cloro oxida la materia orgánica y la desintegra.

Fuente:(tecnoagronomia)

RIEGO POR GOTEO Y MICROJET

26 de Agosto de 2011

Clorosis

riego por goteo


I. CONCEPTOS GENERALES DE MICROASPERSIÓN Y GOTEO

El riego por goteo o microaspersión se podría definir como la aplicación frecuente de agua filtrada al suelo en pequeñas cantidades a través de una red de tuberías y dispositivos especiales denominadas “emisores”, ubicadas a lo largo de la línea de distribución. De esta manera el agua es conducida desde la fuente a cada planta, eliminando totalmente las pérdidas por conducción y minimizando aquellas por evaporación y percolación. Con este método se pretende además controlar, bajo adecuadas condiciones de diseño, operación y manejo, el patrón con que el agua se distribuye en el suelo generando en la zona radicular del cultivo un ambiente con características físicas, químicas y biológicas que permitan mayores rendimientos, productos de alta calidad que incrementen la rentabilidad de la empresa agrícola.

El diseño de los sistemas de riego por microaspersión y goteo, desde un punto de vista ingeneril y agronómico, tiene como objetivo fundamental mantener un volumen de dimensiones adecuadas de la zona radicular de las plantas bajo un nivel de humedad cercano a Capacidad de Campo. La distribución y el nivel de humedad del suelo deben adecuarse de tal forma que la relación entre los factores agua-suelo-planta optimice el uso del recurso, el rendimiento de la planta en términos de producción y desarrollo, y maximice el beneficio neto a la empresa agrícola considerando restricciones medioambientales.

II. VENTAJAS DEL SISTEMA

El riego por goteo y microaspersión presenta numerosas ventajas algunas de ellas son comunes a otros métodos de riego, sin embargo existen algunas que le son exclusivas.

2.1. Eficiencia en el uso del agua

En general las pérdidas que presenta el método son mínimas. Las perdidas por conducción en un sistema bien instalado son nulas ya que el agua se conduce por tuberías. La evaporación desde el suelo es reducida ya que al estar el emisor sobre el suelo, las fuerzas capilares tienden a absorber el agua muy rápidamente, además que el área humedecida es pequeña como para producir altos niveles de evaporación bajo un diseño adecuado que evite escurrimiento superficial. Finalmente los niveles de percolación profunda son muy pequeños en un sistema bien diseñado, aunque bajo ciertas condiciones se requiere para lixiviar sales. Zona radicular del cultivo permanece la mayor parte del tiempo bajo condiciones óptimas de humedad.

2.2. Topografía y Suelo

El riego por microaspersión y goteo no presenta ninguna restricción de tipo topográfico para su establecimiento. Una de las mayores ventajas que presentan estos sistema son precisamente el poder utilizarse en áreas con topografía muy heterogénea y con pendientes pronunciadas.

El método de goteo y miscroaspersión que se diseña y opera de manera adecuada crea las condiciones en el suelo para un buen crecimiento del sistema radicular que permanece relativamente constante en el tiempo. Un correcto manejo debe permitir una buena relación agua-aire en el suelo para que el sistema radicular realice adecuadamente las actividades de crecimiento y estracción de agua y nutrientes. Además se debe proveer de un volumen de suelo humedecido acorde con el potencial de desarrollo del sistema radicular de cultivo o frutal.
El riego localizado permite además utilizar aguas con altos contenidos de sales, ya que al no reducir el contenido de humedad, la concentración de sales en el bulbo húmedo no llegan niveles umbrales para la planta. Es importante mencionar que cuando se riega con aguas de alto contenido salino se requieren normas de manejo y diseño que permitan un riego sustentable en el tiempo.

2.3. Producción y calidad del producto

En general se ha encontrado que bajo riego localizado se obtienen mayores producciones y un incremento en la calidad del producto. Esto se asocia a que bajo riego por goteo y microaspersión se aplican los niveles de agua requerido por el cultivo en forma mas precisa y se pueden controlar los niveles de agua en diferentes estados de desarrollo para lograr los objetivos de calidad y producción esperados que es difícil, por ahora, con otros sistemas de riego.

Diferentes estudios realizados en funciones de producción demuestran que se requiere un adecuado diseño y manejo de los sistemas de riego por microaspersión y goteo para lograr rendimientos potenciales para la zona en particular. Operación inadecuada puede producir resultados que afectan seriamente la producción no logrando los niveles que justifican la incorporación de estos sistemas
.
Finalmente es importante mencionar que la localización de los emisores debe ubicarse de manera tal que apliquen el agua en la zona de mayor extracción radicular, lo que garantizará las producciones esperadas con la calidad requerida.

2.4. Condiciones Agronómicas

El riego por goteo fundamentalmente y microjet y microaspersi{on presentan una serie de ventajas para la labores agronómicas de los cultivos y frutales. Una de las que tiene mayor importancia es el hecho que el riego no interfiere con la aplicación de productos químicos, la cosecha, poda y otras series de labores culturales. Algunos especialistas han determinado que el mantener con bajo contenido de humedad la entre hileras controla malezas. Sin embargo, la mayor impacto que tiene el no regar la entre hilera es prevenir la compactación del suelo, permitiedo una adecuada aereación y estructura.

En la actualidad los sistemas de riego localizado permite aplicar fertilizantes y otros productos químicos en forma efectiva y en base a las necesidades parciales del cultivo o frutal.

III. DESVENTAJAS DEL SISTEMA

Los sistemas de goteo y microaspersión pueden presentar serios problemas en su operación y manejo si el diseño es inadecuado y no se consideran todos los antecedentes de calidad de agua, tipo de suelo y característica de los emisores.

3.1. Taponamiento de emisores

El taponamiento de los emisores, que es el problema más común en estos métodos de riego, se deben fundamentalmente a causas físicas, químicas y biológicas del agua de riego, a los sistemas de filtrado, el tipo de emisores. Por lo expuesto, un preciso análisis de la calidad del agua de riego es un factor importante para establecer un adecuado sistema de filtraje y la selección del tipo de emisor correcto.

Los problemas más críticos de taponamiento de emisores son por causas biológicas y químicas, se presentan con bastante posterioridad al establecimiento del sistema y deben efectuarse acciones paliativas que, bajo ciertas condiciones, son de un costo elevado.

3.2. Salinización zona radicular

La salinidad en zona radicular puede aumentar sustancialmente bajo inadecuadas condiciones de diseño y manejo. La planta extrae agua del suelo y la mayoría de las sales en solución no son absorbidas, lo que va provocando un paulatino aumento de la concentración de sales en la periferia del bulbo húmedo, que al evaporase el agua deja una costra salina. Esta situación se puede evitar con aplicaciones mayores que las requeridas y regar en períodos de precipitaciones. Este problema prácticamente no se presenta en zonas húmedas.

3.3. Mala distribución de Humedad

Los sistemas de riego localizados sólo humedecen un porcentaje del volumen radicular que fluctúa entre 30 a 60 por ciento. El área humedecida por los emisores dependerá de la descarga, el volumen aplicado en el riego y el tipo de suelo. Es importante poner de relieve que existe una zona de alta extracción de agua por el sistema radicular del cultivo y frutales donde se recomienda aplicar el agua; ya que una inadecuada distribución de humedad puede afectar seriamente los rendimientos del cultivo o frutal.

3.4. Elevado Costo Inicial

Una de las principales y mayores desventajas que presenta el método es su alto costo inicial debido a que toda la instalación es de carácter permanente y requiere de una gran cantidad de accesorios para su adecuado funcionamiento. Sin embargo, si se considera la vida útil del equipo su costo anual es prácticamente insignificante al compararlo con otros costos de operación del proceso productivo.

3.5. Requerimientos Técnicos

Los sistemas de riego por goteo y microaspersión requieren de una mayor capacidad técnica que otros métodos de riego, ya que las instalaciones modernas aplican agua y fertilizantes en forma simultánea. La mayoría de los actuales sistemas utilizan elementos electrónicos que requieren de cierta preparación del operador para obtener el máximo provecho de los niveles de automatización.

IV. COMPONENTES DEL MÉTODO DE RIEGO POR GOTEO Y MICROASPERSIÓN

4.1. Cabezal de control

El cabezal del sistema consiste en una serie de dispositivos para entregar a la red hidráulica agua presurizada, de calidad adecuada, en el momento oportuno y en la cantidad requerida. El cabezal de control se compone, en general, de medidores de flujo, válvulas de control, inyector de productos químicos, filtros, manómetros, sensores especiales, controles automáticos o computadoras y equipo de bombeo (optativo) (Figura 1). Normalmente, el cabezal de control está localizado en o cerca de la fuente de agua y/o energía.

Clorosis

FIGURA 1. Cabezal de control de un sistema de riego por goteo, microjet o microaspersión.

Es esencial utilizar aguas limpias para un buen trabajo del método de riego por goteo y por ello los filtros son una parte importante del cabezal. La mayoría de los filtros son equipos sencillos, pero deben cumplir con ciertas características como permitir limpieza automática y ser eficientes en el control de materias que provoquen obturación de los emisores (Figura 2).

Clorosis

FIGURA 2. Tipo de filtro.

El sistema de filtro debe tener la capacidad para transportar el caudal requerido y remover las partículas finas, de tamaño varias veces menor que el diámetro del elemento dentro del emisor. Normalmente las partículas que se filtran deben tener un tamaño igual o mayor a un octavo del área de flujo del emisor.
La mayoría de las instalaciones incluyen dos tipos de filtros: de arena y de malla, que evitan la obturación de los emisores con material extraño. Es recomendable utilizar desarenadores en la zona adyacente al pozo de captación para proteger la bomba y sacar del flujo hacia el equipo de partículas de tamaño mayor.

Los equipos modernos de riego presurizado tiene normalmente incorporado un módulo para inyectar fertilizantes y otros productos químicos al sistema a través de pequeñas bombas, estanques presurizados que operan por diferencia de presión, de un venturi o una válvula de variación de presión (Figura 3).

Clorosis

FIGURA 3. Croquisde un equipo de inyección de productos químicos (Fertilizantes).

Cuando se inyectan productos químicos al sistema de riego es conveniente incluir en la unidad central una válvula de control de devolución de flujo. Por razones de seguridad se debe garantizar que elementos contaminantes no regresen hacia la fuente de agua. Junto con esta válvula es importante establecer un sistema para el control del golpe de ariete que provocaría serios danos al equipo si este se ubica en partes mas bajas que la zona de riego del sistema.

Bajo ciertas condiciones del riego por goteo o microaspersión, se requiere de reguladores de presión. Dichos reguladores son utilizados para el control de la presión deseada en diferentes partes del sistema.

Además, se utilizan en el cabezal, válvulas que controlan la apertura y cierre de la sección del sistema en general. Dichas válvulas están conectadas directamente a un “control o computador” que determina el tiempo de riego o volumen de agua que debe entregar a cada sección o al sistema en general, dependiendo del tipo de diseño.

4.2. Tuberías de distribución

La línea principal transporta el agua desde el cabezal de control a la línea de distribución, ya sean secundarias, auxiliares o laterales, dependiendo del diseño que se haya realizado. Normalmente se utilizan materiales como PVC, asbesto-cemento, o polietileno.

Las tuberías de toda la línea de distribución deben poseer las características establecidas en el diseño referentes al diámetro nominal e interno y la capacidad de soportar los niveles de presión calculados para cada sección del sistema.

Los laterales distribuyen el agua desde el principal, secundario o auxiliar a los emisores que se encuentran conectados a él y es la última parte de la tubería de distribución que conduce el agua al cultivo. Los emisores se colocan a lo largo de esta línea en los puntos que se desea distribuir el agua. Los laterales son por lo general de polietileno y tienen diámetros que fluctúan entre 12, 16, 20 ó 25 mm. Los laterales se pueden enterrar, dejar descansar directamente sobre el suelo, o bien levantar para no interferir ciertas labores del cultivo. Es conveniente mencionar que diferentes experiencias demuestran que la mayor vida útil de la tubería lateral se obtiene cuando esta se emplaza directamente sobre el suelo, evitándose de esta manera deformaciones o contricciones de la tubería que afectan el flujo.

4.3. Emisores

El elemento más importante de un sistema de riego por goteo o microaspersión es el emisor, ya que afectará directamente los posteriores criterios de diseño. Los emisores son estructuras que reducen la presión prácticamente a cero, aplicando de esta manera el agua a la forma de una gota en la superficie del suelo o asperjada en finas gotas con microjet y microaspersores. Los emisores varían en tipo y modelo, desde tubos perforados, microtubos y bandas perforadas, a complicados diseños. Los microasperores son de tipo rotativo o de jet. En general la clasificación de los sistemas de riego localizado se basa en el tipo de emisor utilizado.

El caudal que entregan los emisores es función de la presión en la línea, normalmente en goteo varía entre 2 a 10 litros por hora y para microaspersión entre 15 a 60 litros horas.

En general existen en el mercado variados tipos de emisores. En goteros, se encuentran de larga trayectoria, vortex, laberinto y compensados. En el caso del microaspersión existen los fijos y rotatorios.

Para la selección del emisor es importante conocer sus características de presión y caudal. En general el caudal con la presión se relacionan.

qc = K Pex

donde K es coeficiente de proporcionalidad y x el exponente de descarga. Este último es muy importante pues es determinante en el diseño del equipo.

V. REQUERIMIENTOS HÍDRICOS Y NÚMERO DE EMISORES

5.1. Requerimiento Hídricos

El proceso de diseño del método de riego por goteo y microaspersión requiere evaluar cuidadosamente las condiciones agronómicas, de suelo, climáticas, de disponibilidad de aguas, hidráulicas y de energía.

5.2. Determinación de los requerimientos de agua

Existen varias aproximaciones para determinar los requerimientos de huertos frutales u otro cultivo regado por goteo y microjet. Sin embargo, recientes resultados demuestran que la relación que mejor predice los requerimientos es la que sigue :
ETa = Eb * 0.8 * [P + ½ (1 - P)]

para valores de P  0.5 donde ETa es la evapotranspiración actual en mm por día, Eb es la evapotranspiración de bandeja en mm por día y P es el porcentaje de sombreo al mediodía expresado como factor. Si el P < 0.5, entonces:

ETa = Eb * 0.8 * P

Si existen antecedentes de función de producción del lugar, es mejor tomar los requerimientos entregados por ellos ya que son más precisos.

De esta manera para establecer el volumen de agua que requieren los cultivos o frutales podemos utilizar la siguiente relación:

Vr = ETa * Sp * Sh

donde Vr es el requerimiento de agua en litros por día por árbol, Sp es el espaciamiento de los árboles o cultivos en la hilera en m, y Sh es el espaciamiento entre hilera en m. El volumen total (Vt) a aplicar será:

donde Ea es la eficiencia de aplicación como factor.

Es de alta conveniencia determinar la capacidad de almacenamiento de agua del suelo en la zona de estracción radicular. Esto es importante porque si el volumen aplicado es superior a la capacidad de almacenamiento del suelo se producirán grandes perdidas por percolación y se afectara la producción del cultivo, ya que no se estaría cumpliendo con los requerimientos. De esta manera se determinará la frecuencia máxima del riego que es de un parámetro importante para el diseño del sistema.

5.3. Selección de tipo y número de emisores

5.3.1. Selección de los emisores
Un análisis de los tipos de emisores se entregó en la sección precedente, cuyos precios son también muy variados.

El número de emisores por planta varía en un amplio rango, dependiendo del tipo de cultivo, desde de 1 o menos hasta 8 o más en árboles adultos. El volumen de suelo humedecido en riego por goteo es por lo general menor que el humedecido por otros métodos de riego y fluctúa entre 10 y 60% del área total. La forma y el tamaño del volumen humedecido es una función del arreglo y número de emisores, del programa de riego y las características del movimiento de agua del suelo. Bajo riego por microjet el área humedecida es mayor dando una distribución más amplia del agua.

La selección del emisor debe considerar los siguientes factores:
1. Descarga nominal del emisor
2. Presión nominal de operación del emisor
3. Relación descarga presión del emisor, de preferencia la curva de descarga versus presión.
4. Tamaño de la sección normal de flujo del emisor.
5. Angulo vertical del chorro de agua en microjet y microaspersores.
6. El diámetro de mojamiento de un solo emisor.
7. El patrón de humedecimiento de un emisor y de un grupo de emisores.
8. Espaciamiento y posición de los emisores a lo largo y entre los laterales.
9. Costos del emisor
10. Velocidad de aplicación del emisor y su relación con la velocidad de infiltración del suelo.
11. Facilidad de limpieza o suceptibilidad a taponamiento.
12. Facilidad de reemplazo en la línea lateral.}

5.3.2. Patrón de humedecimiento
Normalmente como se ha expresado previamente, sólo parte del área de influencia del cultivo o frutal es humedecida. Por ello esta claro que el área humedecida (AH) debe ser una cierta parte del área total e investigaciones recientes han demostrado que como mínimo se debe humedecer entre un 35 a 45 % de la zona radicular para no provocar estrés en los árboles o cultivos. Este factor se debe establecer definitivamente en función del tipo de suelo y sistema radicular del cultivo y frutal. Lo expuesto expresa que el volumen humedecido debe considerar el tipo de crecimiento radicular del cultivo y las restricciones que presente el suelo para su desarrollo.
Es importante poner de relieve que un mayor área humedecida produce un menor riesgo contra fallas del sistema a déficit de agua, sin embargo puede encarecer su implementación por un mayor número de emisores y caudal total. Indudablemente esta situación es de menor importancia en áreas con un nivel medio de precipitaciones.
En cultivos hilerados densos es conveniente humedecer la banda, no así en frutales de gran espaciamiento donde una gran ventaja en concentrar la aplicación de agua en el sector de mayor extracción en un círculo cercano al tronco.

Existen diferentes arreglos de emisores para establecer un patrón de humedecimiento, y se debe siempre tener en cuenta no humedecer el tronco para evitar enfermedades de tipo fungoso. Algunos ejemplos de arreglos en la ubicación de emisores y su patrón de humedecimiento se muestran en la Figura 5.

Clorosis

FIGURA 5. Patrón de humedicimiento en microaspersión o microjet para diferentes arreglos.

El patrón de distribución de humedad bajo microaspersores se puede estimar con la siguiente ecuación:

AH= Pi (DH)/ 4

Cuando se produce traslape entre los microaspersores o microjet como se muestra en la Figura 3 existe, para cada caso una ecuación que determinan el área humedecida y que se entregan a continuación.

Clorosis

El patrón de humedecimiento para riego por goteo depende de la descarga del emisor, el tipo de suelo y el espaciamiento entre emisores. En la Figura 4 se muestra un gráfico de base empírica, que relaciona el perímetro humedecido con la descarga del emisor, para diferentes tipos de suelo. Conocido el perímetro humedecido, el área humedecida se puede calcular de la misma manera que para los microaspersores.

Clorosis

FIGURA 6. Patrón de humedecimiento versus descarga para diferentes texturas tipos de suelo.

>>Relación Presión-Descarga en Emisores
Las características hidráulicas de un emisor afectan significativamente algunos aspectos relacionados con la forma en que se efectúa el riego, el patrón de humedecimiento, la distribución de agua , la variación de la descarga y la variación de la presión. Además, el flujo de agua en la red de tuberías y su presión de operación están directamente relacionado con la función presión-descarga de un emisor.

Para la selección del emisor y el diseño del sistema de riego localizado es importante conocer características de presión y caudal del emisor. En general, el caudal con la presión se relacionan de la siguiente manera:.

qc = K Pex Ec.N°10

donde qe es el caudal, K es coeficiente de proporcionalidad y x el exponente de descarga. Este último es muy importante pues es determinante en el diseño del equipo.
Los valores de K y x en la ecuación 10 se pueden determinar a través de curvas de ajuste obtenidas con datos de campo o desde antecedentes proporcionados por el fabricante. En forma alternativa si se tiene un set de valores de presión y descarga el exponente x se puede determinar conociendo la pendiente de la curva en un gráfico log-log o analíticamente desde

x = log(q1/q2)/log(P1/P2) Ec.N°11

Así el valor de x puede ser usado en ecuación 10 para determinar K.

El valor de x tiene diferentes efectos según el tipo emisor. En general, el valor de x caracteriza
el régimen de flujo y la relación presión descarga de un emisor. Para bajos valores de x se observa un menor efecto en la descarga por la variación de presión y viceversa. Es indudable que esta característica del emisor es de gran relevancia en el diseño de laterales y subunidades en el sistema de riego localizado.

Para reducir el efecto de la variación de presión en la descarga de los emisores se han desarrollado una serie de reguladores con diferentes mecanismos que permitan dicho objetivo. En forma idealizada un emisor que tiene una descarga uniforme para diferentes niveles de presión muestra un valor de cero para el exponente x. En la práctica, los emisores autocompensados presentan valores del exponente x en un rango de 0.1 a 0.2.

La relaciones de presión y descarga más comunes para microaspersores, microjet, y goteros se muestran en las figuras 7, 8 y 9.

Clorosis

FIGURA 7. Relaciones típicas de descarga y presión para microaspersión.

Clorosis

FIGURA 8. Relaciones típicas de descarga y presión para microjet

Clorosis

FIGURA 9. Relaciones típicas de descarga y presión en goteros.

En la Tabla 1 se entregan algunos valores típicos del coeficiente de descarga para diferentes tipos de emisores.

TABLA 1. Valores comunes del exponente de descarga (x) para diferentes emisores.

Tipo de emisor Rango en el valor del exponente de descarga

Microaspersor 0.45 – 0.60
Microjet 0.45 – 0.60
Microaspersores regulados 0.10 – 0.20
Goteros flujo laminar 0.80 – 1.00
Goteros de orificio 0.40 – 0.60
Goteros de laberinto 0.40 – 0.60
Goteros autocompensados 0.10 – 0.30

3.3. Número de emisores por planta
El número de emisores por planta es variable y es función del estado de desarrollo de los cultivos o árboles, de la densidad de plantación, el volumen radicular que se desea humedecer, el volumen total a aplicar, el tiempo de riego y del tipo de gotero.
El número de emisores se puede calcular de la siguiente expresión:

Ne = (Vt )/(qe * HRs) Ec.N°12

Donde HRs es el número de horas de riego por set o subunidades que funcionan en forma simultánea. El número de set por día por el número de horas por set debe ser igual o inferior al número total de horas diarias disponible para riego.

Es importante mencionar que el número de emisores determinados con la ecuación 12 debe cumplir con el requisito de humedecer el área mínima descrita previamente, que evite deterioros de la producción.

IV. COMPONENTES DEL MÉTODO DE RIEGO POR GOTEO Y MICROASPERSIÓN

4.1. Cabezal de control

El cabezal del sistema consiste en una serie de dispositivos para entregar a la red hidráulica agua presurizada, de calidad adecuada, en el momento oportuno y en la cantidad requerida. El cabezal de control se compone, en general, de medidores de flujo, válvulas de control, inyector de productos químicos, filtros, manómetros, sensores especiales, controles automáticos o computadoras y equipo de bombeo (optativo) (Figura 1). Normalmente, el cabezal de control está localizado en o cerca de la fuente de agua y/o energía.

(Fuente: agrolivos)

EL SUELO Y LOS ÁRBOLES

30 de Junio de 2011

Mantenimiento

Mantenimiento

Es muy importante conocer las características que tiene el suelo de tu jardín a la hora de elegir las especies de árboles y demás plantas ornamentales. Normalmente no se tiene muy en cuenta y la gente planta de todo en todo tipo de suelos sin distinción. El resultado son fracasos en la plantación. Por ejemplo, plantar un Roble, un Castaño, una Camelia o cualquier otra planta que precisa un suelo ácido (pH menor de 7) en suelos alcalinos (pH mayor de 7), las hojas se tornan amarillas y con los años acaban muriendo.

¿Qué aspectos del suelo es necesario conocer?
1. Textura
2. Profundidad
3. pH
4. Humus
5. Nutrientes minerales
6. Salinidad
No te preocupes si no te suenan mucho estos términos porque no son difíciles de entender. Vamos a ver uno por uno refiriéndonos sobre todo a los árboles.

1. Textura

Suelo Arcilloso

Suelo Arcilloso

Si tienes un SUELO ARCILLOSO, cuidado con los encharcamientos de agua al que son propensos este tipo de suelos. Hay especies arbóreas que aguantan mejor los suelos arcillosos que poseen mal drenaje (permanecen encharcados durante días). Consulta esta lista de árboles y plantas indicadas para suelos arcillosos.

Si el suelo es de textura ARENOSA pasa lo contrario, que es muy seco, retiene poca agua y hay que regar más. Además un suelo arenoso es pobre en nutrientes minerales y necesita más abono que uno arcilloso.

Suelo Arenoso

Suelo Arenoso

Para un suelo arenoso elige árboles de zonas mediterráneas o de zonas subdesérticas que aguanten

sin riego los veranos secos y

calurosos. También las palmeras son muy adecuadas para suelos así.

Si el suelo es de textura INTERMEDIA, ni arcilloso ni arenoso, prácticamente todos los árboles irán bien.

Suelo arenoso

2. Profundidad

Hay tierras que tienen un subsuelo muy duro (roca madre), impenetrable por las raíces. Imagínate las zonas altas de una montaña, allí el espesor de tierra es escaso. O el suelo que queda de una obra de construcción, zonas pavimentadas, etc.

Profundidad del Suelo y porte de la Vegetación

Profundidad del Suelo y porte de la Vegetación.

Pues bien, tenemos árboles que son capaces de vivir con poca tierra en sus raíces, por ejemplo, 40 ó 50 cm. de profundidad útil. En estos casos podrías plantar alguno de estos:

* Acacias (Acacia spp.). Las de hoja perenne, no la Mimosa.
* Aligustre (Ligustrum spp.). Hoja perenne.
* Naranjo amargo (Citrus aurantium var. amara). Hoja perenne.
* Catalpa (Catalpa bignonioides). Hoja caduca.
* Arbol de amor o Cercis (Cercis siliquastrum). Hoja caduca.

3. pH

Colores de Ph

Colores de Ph

El pH es un concepto químico de cierta complejidad. El resultado es un número, por ejemplo, este suelo tiene un pH=6,3. Hay tres tipos:

• Suelo ácido: pH menor de 7. Ejemplo de suelo ácido es uno que tiene un pH 5,5.

• Suelo neutro: pH igual a 7.

• Suelo alcalino: pH mayor de 7. Ejemplo de un suelo alcalino es el que tiene un pH 8.

¿Cómo se puede conocer el pH de una tierra?

1. Venden kits sencillos y baratos para ello.

2. Una manera casera es coger un vaso y mezclar 1 parte de tierra con 2 partes de agua DESTILADA, la mezclas bien y la dejas reposar hasta que veas que la tierra se baja al fondo (unas horas). Compras tiras de papel o cartón que venden en droguerias para medir el pH. Coges uno lo metes en el agua y te dara el pH que mas o menos tiene tu tierra o sustrato comparando el color con una tabla que traen.

3. Otra forma es verter vinagre o ácido clorhídrico (el producto de limpieza “Sulfatán” lo contiene) sobre una muestra de tierra y ofrece una buena estimación. Si la efervescencia es fuerte, se dice que es de pH alcalino. Se debe a la reacción que produce el líquido al contactar con la cal que tiene el suelo.

4. Para saberlo con precisión sería necesario llevar una muestra de tierra a un laboratorio que analicen suelos.

Los suelos que tienen mucha cal (calizos) normalmente son alcalinos (pH mayor de 7) y no le van bien a determinadas especies de árboles porque sus hojas amarillearán al escasear varios nutrientes, en especial, el Hierro.

Clorosis Ferrica

Clorosis Ferrica (Carencia de Hierro)

4. Humus

Humus

Humus

El humus es una materia orgánica que hay en todos los suelos (en unos más que en otros) y que tiene unas cualidades especiales que aporta varios beneficios al suelo:
• Lo esponja dándole mejor estructura.
• Retiene agua y minerales para que las raíces los vayan tomando.
• Aporta nutrientes minerales (nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, etc.) cuando se descompone por la acción de los microorganismos que viven en el suelo.
• Las raíces se encuentran mejor en un suelo rico en humus que en uno pobre.

Cuando se aporta a la tierra estiércol, mantillo, turba, hojas, o cualquier otro material orgánico es atacado por los microorganismos y un porcentaje de su peso se transformará en humus. De esta forma estamos aumentando el nivel de humus de ese suelo.

Cada especie arbórea, y vegetal en general, tiene sus propias exigencias. Hay unas que gustan de un suelo rico en materia orgánica, otras normal y otras que, incluso, prefieren un suelo pobre en humus, por ejemplo, las del desierto o de clima Mediterráneo. Si plantas un Magnolio, una Camelia, etc., aporta bastante materia orgánica, pero si plantas un Algarrobo, no es tan importante. Son unos ejemplos cualquiera.

5. Nutrientes minerales

Fertilizante

Fertilizante

Con los nutrientes minerales (Nitrógeno, Fósforo, Potasio, Hierro,… así hasta 13) ocurre algo similar al humus. Hay plantas que consumen más elementos minerales que otras y los necesitarán en gran cantidad en el suelo para prosperar adecuadamente.

Mediante abonos se puede aportar cualquiera de los 13 elementos que necesita toda planta. Sin embargo, la mayoría de abonos o fertilizantes que usamos (líquidos o sólidos) suelen incluir sólo 3 elementos, el Nitrógeno, el Fósforo y el Potasio. Son igual de importantes que los otros 10 restantes, lo que pasa es que las plantan consumen mucha más cantidad de éstos 3 que de ningún otro.

El Hierro o el Magnesio, se usan de vez en cuando como fertilizantes aparte. Por ejemplo, en suelos calizos (pH alto, alcalino) es frecuente que falte el Hierro, Manganeso, Cobre… Las plantas sensibles a su carencia lo acusan, volviéndose amarillas las hojas.

Como, seguramente, no vas a analizar tu suelo para ver qué tal está en nutrientes minerales, que sepas estas 2 cosas:

1. Un suelo rico en materia orgánica (humus) es rico en Nitrógeno. Cuanto más estiércol, mantillo o turba eches más Nitrógeno y humus tendrá. Recuerda que el humus se produce en el suelo, por los microorganismos que atacan la materia orgánica que aportamos (estiércol, turba, mantillo, guano, etc.).

2. Un suelo arcilloso contiene más nutrientes que uno arenoso, que es más pobre. Ejemplo extremo de suelo arenoso es la arena de la playa. Ésta tiene de todos los elementos pero en muy poquita cantidad, insuficiente para la mayoría de plantas de jardín, exceptuando cactus, crasas, y algunas otras.

6. Suelos salinos

Aunque no es frecuente, puede ocurrir que tu suelo fuera salino. Se trata de suelos que entre sus minerales hay una mayor cantidad de sales (cloruros, sulfatos, etc.) de lo normal. Este exceso de sales en el suelo provoca que las raíces no puedan absorber el agua y, aunque el suelo esté húmedo, la planta inexplicablemente da síntomas de pasar sed. El fenómeno tiene que ver con la ósmosis. Otro síntoma es que las puntas de las hojas aparecen “quemadas”.


Síntomas salinidad en hojas

¿Cómo sé si mi suelo es salino o no?
Hay varios maneras:

1. Si las plantas muestran los síntomas descritos: como si les faltara el agua y puntas quemadas, marrones.

2. Si aparecen en la superficie del suelo sales blancas.

3. Si plantas unas judías y salen de color púrpura en lugar de verdes, es que es un suelo salino. Esta especie es muy sensible a la sal y se puede usar como “planta indicadora”.

4. Si llevas a analizar la tierra a un laboratorio que hagan análisis de suelos. Ellos te dirán con exactitud si tu suelo es salino y qué grado

 Hojas “quemadas” suelo salino

de salinidad tiene, puesto que no es igual de grave que sea ligeramente salino que fuertemente salino. Si el suelo es fuertemente salino sólo podrás utilizar árboles o plantas de alta resistencia a la sal. Ej: Palmeras, Acer negundo, Olivo, Aligustre, Higuera, etc..

Repito, los suelos salinos no son frecuentes, pero a veces se dan. Cuidado con regar con aguas de pozo salitrosas, por ejemplo en zonas costeras que sufren entrada de agua del mar en los acuíferos o aguas de pozo que están en capas geológicas salinas.

(Fuente: infojardin)

Determinación de Fertilizantes.

18 de Mayo de 2011

· Introducción
El suelo se forma a partir de las rocas en un proceso denominado meteorización y su renovación es lenta, de ahí la gran importancia de su conservación.

· Composición del suelo

En el suelo están presentes los tres estados de la materia:
· Sólido: formado por una fracción orgánica y otra inorgánica.
Líquido: constituido mayoritariamente por el agua del suelo, la cual juega un papel muy importante
en la disolución de los nutrientes.
Gas: cuya composición depende de la actividad biológica del suelo y de la tasa de intercambio con el
aire atmosférico.

¨ Propiedades físicas del suelo
Estas propiedades van a jugar un papel muy importante en la retención y disponibilidad de los nutrientes para
las plantas, siendo las más importantes:
· Permeabilidad
· Porosidad: relacionada con la superficie específica del suelo.
Textura: a mayor contenido en arcilla de un suelo, mayor será la capacidad de adsorción de éste, ya
que los minerales arcillosos debido a la ubicación de sus cargas eléctricas, ejercen una atracción
considerable sobre las moléculas de agua, así como sobre cationes y algunos aniones, jugando un
papel muy importante pues retienen los fertilizantes.
· ¨ Fertilidad del suelo
Es la capacidad de un suelo para disponer proporcionar los nutrientes necesarios para el crecimiento de las plantas.
Los factores que determinan la fertilidad de un suelo son: su contenido en humus, en arcilla, pH, humedad.
Los nutrientes que necesitan las plantas para su desarrollo pueden clasificarse en: macronutrientes y micronutrientes u oligoelementos.
· Fertilizantes
La fertilización que ha de aplicarse a un suelo varía en función de su estado, de la disponibilidad y abundancia de nutrientes, de la disponibilidad hídrica y también de los requerimientos de las especies vegetales cultivadas.
Hay dos aspectos a tener en cuenta en la adición de estos elementos al suelo:
Los abonos nunca están constituidos por sustancias puras, sino que van acompañados de una
numerosa corte de elementos, algunos de los cuales pueden resultar nocivos para la propia planta,para sus consumidores o para las aguas.
· Ha de hacerse de forma iónica directa o fácilmente asimilables
Podemos destacar dos tipos de fertilización:

Fertilización orgánica: la materia orgánica tiene casi siempre un elevado contenido en nutrientes, mejora la capacidad de retención de agua y favorece la germinación.
Fertilización inorgánica: debe ir acompañada por la adición de materia orgánica, ya que cuando los fertilizantes inorgánicos se utilizan de forma aislada se facilita el lavado de nutrientes, que se acumulan en las aguas superficiales y subterráneas.

¨ Tipos de fertilizantes
Podemos clasificarse en función de su procedencia, de su forma de suministrarlos o de su composición.
Atendiendo a su composición tenemos:
Nitrogenados
El nitrógeno es un nutriente esencial para el crecimiento de los vegetales, ya que es un constituyente de todas las proteínas. Es absorbido por las raíces generalmente bajo las formas de ión nitrato (NO3−) y amonio(NH4+).
Fosfatados
El fósforo es el segundo elemento en importancia para el crecimiento de las plantas. La falta de este elemento en el suelo puede impedir que otros elementos, como el nitrógeno, sean absorbidos.
Potásicos
El potasio está implicado en la acumulación de hidratos de carbono y grasas en los frutos, así como en los procesos de transpiración, en el movimiento de agua en la planta y en la regulación de la apertura y cierre de los estomas.
Orgánicos
Los fertilizantes orgánicos pueden proceder de los residuos ganaderos (estiércol, purines) o de residuos procedentes de los lodos de depuradoras.
¨ Contaminación del suelo por fertilizantes
La aplicación incorrecta de fertilizantes provoca problemas de contaminación debido a:
· Cambio en el pH del suelo.
· Efectos sobre las sales solubles.

Y los principales efectos son:

· Eutrofización y contaminación de acuíferos.
· Salinización del suelo.
· Inmovilización de metales pesados.
· Contaminación de los productos vegetales.
· Muestreo y Técnicas de Análisis
¨ Muestreo
Las características básicas para el muestreo de un suelo son:
Es imposible establecer un método de muestreo único ya que éste dependerá del uso agrícola que se le dé (tipo de cultivo, frecuencia con la que se cultiva), tamaño del terreno. La parcela a muestrear debe ser uniforme en color, tipo de suelo, uso anterior.
·
· El análisis de suelo debe ser repetido en intervalos de 1 a 4 años.
La época de muestreo del suelo viene definida principalmente por las condiciones climáticas y el tipo
de cultivo.
·
· El muestreo ha de realizarse con instrumentación que no contamine las muestras.
· No deben tomarse muestras de suelo a la orilla de caminos, alambrados, bebederos

¨ Tratamiento de Muestras

La muestra debe mezclarse hasta conseguir la máxima homogeneización, y posteriormente se toma una
pequeña porción, que es la que se analiza.
·
Secado de la muestra:
la intensidad del secado va a depender del tipo de elementos/compuestos que quieran
determinarse.
·
· Molienda, pulverización y homogeneización.
· Almacenamiento de la muestra hasta ser analizada.

Programación del Riego en Frutales y Vides

11 de Mayo de 2011

Introducción

La programación del riego en viñas es una técnica que permite determinar el nivel óptimo de riego a aplicar al viñedo, de acuerdo a las interacciones específicas de suelo, planta, clima y manejo agronómico. Esta técnica consiste en determinar la frecuencia y tiempo de riego adecuado, con el objetivo de optimizar el uso del agua y maximizar la producción y calidad de la uva.

Al considerar las condiciones edafoclimáticas particulares de cada predio y un monitoreo de la humedad del suelo y del estado hídrico de las vides es posible realizar una adecuada programación del riego de acuerdo a los objetivos productivos del viñedo (varietal, reserva, premium, etc).

Este manejo hídrico del viñedo ha tenido un gran impacto económico en el sector vitivinícola, pues ha permitido mejorar significativamente la eficiencia del uso del agua, lo que ha contribuido a incrementar la calidad y rendimiento de los viñedos. Al respecto, se ha logrado reducciones en la cantidad de agua aplicada durante la temporada que varían entre un 30% y 60% en sistemas de riego por goteo y superficial, respectivamente.


Etapas del servicio de Programación de Riego en Viñas

A través de un estudio de suelo es posible conocer sus propiedades físico-hídricas en cada uno de los sectores donde se realizará la programación del riego. El estudio de las propiedades físico-hídricas del suelo, comprende la determinación de la densidad aparente, capacidad de campo y punto de marchitez  permanente. Para esto es necesario realizar un estudio de calicatas en cada cuartel amonitorear, lo que permite a su vez conocer la profundidadefectiva de raíces y cualquier impedimento al crecimiento de estas. El objetivo de esta caracterización es agrupar sectores de suelo con características similares en cuanto a su capacidad para almacenar agua, y así posteriormentepoder manejarlos en forma independiente en cuanto al riego. Esta información es fundamental para realizar el monitoreo del contenido de humedad del suelo ya que permite establecer los niveles de humedad críticos o umbrales de riego que definen el momento adecuado para volver a regar

(*) Esta caracterización del suelo se realiza en el caso de que la viña no posea algún estudio de suelo previo.(*) Esta caracterización del suelo se realiza en el caso de que la viña no posea algún estudio de suelo previo.

Medición del consumo de agua del viñedo:

Para realizar una eficiente programación del riego también se hace necesario estimar el consumo de agua de las vides. Lo anterior es posible a través de los datos obtenidos de una bandeja de evaporación clase A, o bien desde una estación meteorológica automática, para así estimar la evapotranspiración real del viñedo durante la temporada de crecimiento.

Medición periódica del contenido de agua en el suelo:

Consiste en la medición del contenido de humedad delsuelo utilizando TDR (Time Domain Reflectometry). Este equipo se conecta a un par de varillas metálicas que van insertas en el suelo a la profundidad efectiva de las raíces, para así determinar el contenido de agua presente en el perfil de suelo. A través de estas mediciones es posible establecer la frecuencia de riego adecuada durante la temporada, según umbrales de riego y objetivo productivo del viñedo. Con esta información, más el conocimiento de la evapotranspiración de la vid, y capacidad del suelo para almacenar agua, se procede a determinar la lámina de agua a reponer en cada riego. Para hacer este monitoreo se realizan visitas periódicas al viñedo, midiendo con TDR la humedad del suelo en cada uno de los cuarteles donde se realiza la programación del riego.

Medición periódica del estadohídrico de las vides (opcional):

A través del uso de una cámara de presión (bomba de Scholander) es posible conocer el potencial hídrico de las vides, es decir, el nivel de estrés real en que se encuentran. Lo anteriorse hace indispensable sobre todo cuando se adoptan estrategias de riego deficitario controlado (RDC) con el objetivo de incrementar la composición de bayas y con ello la calidad del vino.

Cámara de presión

11 de Febrero de 2011

Gabriel Sellés V., Raúl Ferreyra E., Patricio Maldonado B. INIA
Agosto 2002.

Instrumento para controlar el riego midiendo el estado hídrico de las plantas

1. Introducción:

El manejo y control del riego se realiza normalmente a través de técnicas que permiten determinar la humedad en la zona de las raíces (tensiómetro, aspersor de neutrones, TDR). Sin embargo, más apropiado que medir el estado hídrico del suelo es evaluar el estado hídrico de las plantas, a través de mediciones del potencial hídrico. En California cada vez más productores utilizan este tipo de mediciones como ayuda para manejar y controlar el riego, empleando para ello una cámara de presión. El potencial hídrico es una integración de la demanda evaporativa de la atmósfera y de la disponibilidad de agua en el conjunto de suelo explorado por el sistema radicular de las plantas. Esto último no se logra cuando se realizan mediciones directas al suelo, ya sea con tensiómetros u otros instrumentos más sofisticados (TDR, FDR ect), donde el volumen de suelo analizado es pequeño y no siempre coincide con las zonas de mayor desarrollo de raíces, donde se realiza la extracción más importante de agua. Las mediciones de carácter puntual que realizan los intrumentos que miden la humedad de suelo puede conducir a errores en la estimación del agua disponible para la planta, sobre todo en riego localizado (goteo, microaspersión), ya que el bulbo de mojamiento presenta variaciones importantes del contenido de humedad, que van desde saturación bajo el emisor, hasta suelo seco en el límite del bulbo húmedo. Por otra parte, la medición del potencial hídrico es una forma confiable para controlar la magnitud del estrés hídrico, manejo que se utiliza en algunas especies frutales, como por ejemplo en vides para vino, con el fin de obtener un producto de alta calidad.

El potencial hídrico se mide con una cámara de presión, que en términos simples, mide la “la presión sanguínea” de la planta. Por supuesto, en la planta circula agua en lugar de sangre, y la presión en su interior corresponde a una tensión ( presión negativa) producto de la evaporación del agua desde las hojas. El agua se mueve dentro de la planta principalmente a través de muy pequeñas células interconectadas, que colectivamente se llama xilema, que llevan agua de las raíces a las hojas, siendo la evaporación del agua desde las hojas lo que provoca la fuerza motriz que hace circular el agua. Por lo tanto, el agua en la planta está bajo succión y su magnitud no es constante, varía en la medida que aumenta la transpiración de la planta o bien disminuye la humedad del suelo explorado por el sistema radicular. A menor disponibilidad de agua en el suelo mayor es la tensión del agua en la planta. En otras palabras, el potencial hídrico disminuye.

Gabriel Sellés V., Raúl Ferreyra E., Patricio Maldonado B. INIA

Gabriel Sellés V., Raúl Ferreyra E., Patricio Maldonado B. INIA

En la figura 1 se presenta un esquema de la cámara de presión. La cámara de presión es un dispositivo de acero, con un manómetro en su parte exterior, que permite aplicar presión a una hoja (o un brote pequeño).

La hoja se coloca en su interior, con el pecíolo hacia el exterior, a través de un orificio. La cantidad de presión que se necesita para que el agua aparezca por el peciolo indica cuál es la tensión, o potencial hídrico xilemático, del agua en la hoja. La presión al interior de la cámara se mide en un manómetro y se provoca inyectando nitrógeno gas, desde un balón que contiene este elemento a alta presión. Un valor elevado de presión medido en la cámara corresponde a un valor alto de tensión y a un grado alto de estrés hídrico. Las unidades de presión que la mayoría normalmente usa es el Bar (1 Bar @ 1 atmósfera @ 1 kg/cm2 = 14.5 libras por la pulgada del cuadrado (PSI) @ 10 m.c.a) y el Mega Pascal (1 MPa = 10 bares). En la práctica, sin embargo, el único factor importante para el operador de una cámara de presión es reconocer la presión del “punto final” que es cuando el agua apenas empieza a aparecer por el extremo cortado del peciolo de la hoja en el exterior de la cámara. Existen cámaras de presión de distinta procedencia ( Australia, USA), sin embargo es posible de construir en el país, en una maestranza que cuente con un modelo a copiar, con un costo aproximado a los $ 500.000.

Esquema de la cámara de presión

Esquema de la cámara de presión

Dado que la presión medida en el “punto final” corresponde a la tensión del agua en la hoja, el valor obtenido se considera negativo, y corresponde al potencial hídrico xilemático .Mientras más negativo es el potencial hídrico xilemático mayor es el déficit hídrico o estrés que presenta la planta.

2. Factores que influyen en la medición del potencial hídrico:

Además de la técnica de medición hay otros factores que pueden influir en la medición del potencial hídrico del árbol.

Cámara de presión

Cámara de presión

2.1 Factor relacionado con la hoja: El aspecto más importante es la ubicación de la hoja dentro de la corona del árbol. Durante el día, las hojas expuestas al sol perderán agua en una proporción más rápida que las hojas sombreadas, por lo tanto las hojas soleadas tendrán un potencial hídrico más negativo que las hojas sombreadas. Para reducir la variabilidad de las mediciones se deben cubrir las hojas a medir unas dos horas antes de córtarlas. Al cubrir la hoja se detiene el proceso de pérdida de agua y el potencial hídrico de esa hoja se iguala con el potencial hídrico de la ramilla donde está inserta. La hoja se cubre con una bolsa plástica para evitar la pérdida de agua, y luego se envuelve con papel de aluminio ( Alusa foil) que refleja la luz disminuyendo el calentamiento de la hoja. El potencial hídrico que se mide en estas condiciones se denomina potencial hídrico xilemático.

La mayor ventaja de medir el potencial hídrico xilemático de la forma indicada, es la uniformidad de los datos obtenidos dentro de diferentes partes de la corona del árbol. El tipo, tamaño, forma y condición fisiológica de la hoja (estado nutritivo) no influye en la medición del potencial hídrico xilemático La altura de la hoja dentro del árbol tiene un pequeño efecto sobre los valores medidos. Las que se ubican cerca de la base del tronco (más cerca de las raíces) muestran un potencial hídrico xilemático ligeramente menos negativo que las hojas ubicadas a mayor altura. La posición de la hoja recomendada en árboles es en el interior del dosel más bajo, cerca del tronco o brazos principales.

Hoja cubierta con bolsa plástica y Alusa foil.

Hoja cubierta con bolsa plástica y Alusa foil.

2.2 Condiciones relacionadas con el árbol: No todas las especies tienen una misma estructura foliar, hay especies que presentan un mayor control sobre la pérdida de agua que otras, por lo cual el potencial hídrico puede variar entre ellas. Sin embargo, un aspecto determinante para todas las especies es la sanidad del sistema radicular. Una pobre sanidad del sistema radicular causará que el potencial hídrico xilemático sea más negativo que plantas sanas, incluso bajo las condiciones de suelo húmedo. En el proceso de absorción de agua por las raíces cualquier factor que influya en su sanidad, como daños físicos, pestes, enfermedades, o la pobre aireación del suelo, reducirá la habilidad de raíces de absorber agua, y causará que el potencial hídrico xilemático sea más negativo que en las plantas sanas. Por lo tanto, para que las mediciones que se realicen sean representativas, hay que realizarlas sobre plantas sanas.

2.3 Las condiciones climáticas: Las condiciones climáticas y la hora del día tienen gran influencia la magnitud del potencial hídrico que se mida. Aparte de la disponibilidad de agua en el suelo, lo afectan la cantidad de radiación solar, la temperatura del aire y humedad relativa. Es recomendable realizar la medición siempre en días despejados entre las 14 y 16 hrs.

En el cuadro 1 se presentan valores de potencial hídrico xilemático ( hojas cubiertas) medidos en plantas sanas y bien regadas. Los valores fueron medidos en días despejados entre las 14 y 16 hrs.Para la mayor parte de las especies los valores de potencial hídrico xilemático en plantas bien regadas fluctúan entre — 7 y —10 bares.

Los valores más negativos del cuadro 1 pueden ser encontrado en plantas regadas por goteo o microaspersión con insuficientes área de suelo mojada, donde raíces permanecen en zonas con poca humedad. Cuando las plantas presentas valores más negativos que los informados en el cuadro 1 normalmente hay detención del crecimiento de los brotes, cierre estomático y se afecta la fotosíntesis.

La información obtenida con la cámara de presión puede ser utilizada para corregir programas de riego existentes, aumentando o disminuyendo las frecuencias y/o los tiempos de riego, para mantener las plantas en torno a los valores que se presentan en el cuadro 1, y también para definir el nivel máximo de estrés a la cual se pueden llevar las plantas cuando se realizan manejos especiales para fines de calidad, como en el caso de la vid para vinos.

Cuadro N° 1

Valores de potencial hídrico xilemático medido a medio día en arboles bien regados en la zona Central de Chile

* Los datos para Almendro son de California, USA.

* Los datos para Almendro son de California, USA.

3. funcionamiento y uso de la cámara de presión:

3.1 Definiciones: Para realizar las mediciones se utilizan hojas o ramillas. Las ramillas se utilizan en plantas con hojas muy pequeñas y de tallo corto, como es el caso de los olivos. Cuando la hoja se ha cubierto por un tiempo largo para prevenir pérdida de agua y permitir equilibrio hídrico entre la hoja y la rama que la sostiene (nosotros recomendamos 2 horas) la medida de potencial hídrico se llama “potencial hídrico xilemático” y cuando se mide sin cubrir o inmediatamente cubierta se llama “Potencial hídrico de la hoja”. El potencial hídrico xilemático, es más sensible a la falta de humedad del suelo y menos influido con condiciones ambientales que el potencial hídrico foliar.

3.2 Selección de árboles para medición: El número de árboles que deben medirse con la cámara de presión dependerá de varios factores, pero 10 árboles es más que razonable para un bloque de riego homogéneo de hasta 25 hás. Es mejor escoger los árboles a principios de temporada y realizar las mediciones en ellos durante toda la temporada. Si hay áreas del bloque de riego con suelos diferentes, como capas de arenosas o si hay diferencias en el mojamiento del suelo relacionada con sistema de riego (ej., diferencia de mojamiento entre el inicio y final del surco o diferencias de mojamiento por presiones altas y bajas en un sistema presurizado), el agricultor debe decidir qué árboles serán los mejores indicadores de la situación promedio. Si los suelos del huerto son muy heterogéneos hay que seleccionar árboles que representen esta variación. Para huertos muy uniformes tres arboles pueden ser suficiente. Se recomienda realizar mediciones cada dos días, pero después de un poco de experiencia, los agricultores pueden encontrar que las mediciones pueden distanciarse.

3.3 Selección y cubrimiento de la hoja: Al momento de envolver la hoja debe estar seca (sin rocío), y en lo posible a la sombra desde que se envuelve hasta la medición. La luz directa del sol en el hoja envuelta puede causar condensación de agua en el interior y puede hidratar la hoja artificialmente.

3.4 Recolección de las hojas: Para realizar la medición de potencial hídrico es necesario desprender la hoja del árbol. Esto se debe realizar con cuidado ,y luego recortar en forma recta el peciolo de la hoja, con una hoja de afeitar afilada. También se puede separar la hoja cortándola directamente por el peciolo con la hoja de afeitar.El tiempo que pase entre que se corta la hoja del árbol y se realiza la medición en la cámara no debe ser muy largo, la medición se debe realizar dentro de los dos minutos de realizado el corte. Tiempos más largos provocan deshidratación de las hojas, y aunque esta sea mínima, afecta notablemente las lecturas de potencial xilemático que se realicen. Por lo tanto no se recomienda realizar una “recolección de hojas” para medirlas posteriormente.

3.5 Medición: Una vez desprendida la hoja del árbol, el peciolo de la hoja se inserta a través del sello (tapón de goma), el que luego es puesto en la tapa de la cámara, quedando aproximadamente 1 mm de peciolo asomado fuera de esta. Luego la tapa con la hoja sujeta por el peciolo se pone en el interior de la cámara y se cierra. Como ya se ha indicado el tiempo desde que se saca la hoja del árbol y se realiza la medición debe ser inferior a dos minutos. Es importante que la hoja quede bien apretada por el sello de goma, para evitar la fuga de gas al momento de aplicar presión.

Figura 2. Potenciales hídricos a partir de los cuales se afectan diferentes procesos fisiológicos en las plantas.

Cuando la hoja esté en interior de la cámara cerrada, se inyecta gas de nitrógeno para aumentar la presión en su interior. Esta operación se debe hacer con cuidado, de manera que la presión dentro de la cámara aumente lentamente. Se aumenta la presión al interior de la cámara hasta que se observe que una gota de agua empieza a salir del xilema de la hoja por el extremo expuesto de peciolo ( en el exterior de la cámara). Este momento se llama el “punto final”. La presión que registra el manómetro de la cámara en este momento corresponde al potencial hídrico xilemático. La aparición del agua se detecta visualmente, observando el extremo del peciolo con una lupa manual. El agua que sale de la superficie del corte del peciolo parece agua saliendo desde una superficie porosa, y poco antes que esto ocurra se observa un ligero cambio de color del tejido, poniéndose más cristalino.

Normalmente, la presión a la que el agua aparece en el extremo del peciolo está muy definida, no hay grandes diferencias entre la presión cuando el agua esta empezando a salir (primera gota) o cuando sale en mayor cantidad. El punto final optimo es donde un aumento pequeño en presión ( 0.2 bares) causan un aumento notable en el flujo de agua en el extremo cortado, y donde una disminución en la presión (a veces esto necesita ser más de 1 bar) causan que el agua desaparezca rápidamente en el peciolo.

Si no se está seguro del valor medido, se puede repetir la lectura sobre la misma hoja, sin sacarla de la cámara. Para ello se bajar la presión dentro de la cámara, purgando un poco de nitrógeno hacia el exterior, hasta que el agua desaparezca del extremo del peciolo y luego se aumenta lentamente la presión. Se debe conseguir casi el mismo valor de “punto final”. Cuando se realizan repeticiones de lecturas entre varias hojas adyacentes, ubicadas en el mismo brote o dardo, normalmente los valores medidos no difieren en más de 0,3 bares. Esta es una buena forma de verificar la reproducitibilidad de la medición o comparar los efectos de diferentes técnicas o operadores.

3.6 Problemas: Hay dos problemas comunes que pueden dificultar descubrir el punto final: Uno de ellos es el burbujeo y la aparición de agua no xilemática. Si hay rotura en la hoja que está dentro de la cámara, se puede introducir aire por la parte dañada, empujando agua de otros tejidos hacia el extremo del peciolo a través del xilema el cual sale por el extremo cortado y se produce un burbujeo que corresponde a la salida de aire. Si esto sucede se puede detener la presurización temporalmente y secar la superficie cortada. Con esta labor el agua sobre el peciolo debe dejar del burbujear, y se continúa con el aumento de presión. Si la superficie cortada se remoja y empieza a burbujear inmediatamente después, entonces usted está (o se puede haber pasado) en el “punto final”. Normalmente si se detecta este tipo de problema por rotura de la hoja es mejor realizar la medición en otra hoja.

La aparición de agua no xilematica puede ocurrir también cuando se presiona el peciolo en el sello y sale agua por el extremo cortado. Si se piensa que es el punto final, se anota la presión, luego se seca el extremo cortado y se aumenta la presión un poco. Si más agua sale de la superficie cortada, entonces probablemente era el punto final, pero si permanece seco, entonces era agua no xilemática. Algunas especies de plantas tienen resinas o otros materiales que pueden salir del peciolo cuando la hoja se presuriza, pero éstos salen típicamente de otro tejido diferente al xilema: Un buen conocimiento de la anatomía de la hoja puede ayudar para que el operador discierna la diferencia entre el punto final correcto (agua del xilema) y la apariencia de estos otros fluidos.

3.7 Reproductibilidad: Dos o más hojas en el mismo árbol deben dar lecturas casi idénticas, con una variaciones de aproximadamente 0.2 a 0.3 bares. Esta es una buena práctica para verificar la reproductibilidad de la medida. Sin embargo, con experiencia, sólo una hoja por árbol es necesaria. También se puede verificar la exactitud de la medición al volver a medir la misma hoja. Esto se hace de la siguiente manera: una vez que se obtuvo el primer punto final se reduce bastante la presión, con lo cual, el agua desaparece del peciolo, y luego se vuelve a aumentar la presión hasta ver el nuevo punto final. Sin embargo entre árboles distintos se pueden dar lecturas diferentes reflejando diferencias reales en el potencial hídrico entre plantas, por lo cual es importante guardar los datos de cada árbol separadamente. Sin embargo en sectores homogéneos la variación entre plantas son del orden de un bar.

Finalmente es necesario tener presente que el uso de la cámara de presión involucran un cierto nivel de riesgo en su operación, debido a que se utiliza gas a alta de presión. Por lo cual, los operadores deben observar las precauciones de seguridad en su manejo y revisar permanente mente las conexiones de la cámara. (Contacto: INIA La Platina, fono: 02-5417223)