Archivo de Junio de 2009

Sistema de riego por pivotes centrales configuran el nuevo paisaje agricola regional

Viernes, 26 de Junio de 2009

Esta moderna tecnología de riego, apoyada gracias a las bonificaciones de la Ley de Fomento a la Inversión Privada en Obras de Riego y Drenaje, ha comenzado a cotizarse como una alternativa viable para cultivar terrenos de baja calidad.

Terrenos arenosos, transformados en un verdadero vergel artificial, configuran el renovado escenario que acoge a los visitantes que asoman por el portal norte de la ciudad de La Serena.

Responsable de este nuevo paisaje, que asombra por su novedoso color, es la reciente actividad agrícola desarrollada en la localidad de Juan Soldado, la cual luce, flamante, los resultados de la implementación de moderna tecnología de riego, construida gracias a la mentalidad innovadora de productores regionales, y a los aportes estatales de la Ley de Fomento a la Inversión Privada en Obras de Riego y Drenaje, administrada por la Comisión Nacional de Riego (CNR).

Carlos Erler Godoy, mediano agricultor regional, es gestor importante de este novedoso paisaje que asombra a primera vista. Él, junto a su familia, hace un par de años visualizó en estos terrenos, de extremada sensibilidad, la posibilidad de expandir su negocio a través de la aplicación de moderna tecnología de riego. “La idea de concretar este proyecto surgió porque, aledaño a estos terrenos, existe un canal revestido, lo cual nos daba la certeza de contar con disponibilidad de agua para alimentar el pivote central”, recuerda.

El pivote central mencionado por este joven agricultor es parte del moderno proyecto de riego bonificado a través de los fondos del concurso 16-2007 de la Ley de Fomento al Riego, el cual  consistió en la instalación de un pivote central, responsable del riego de 100 hectáreas cultivadas con papas de destino industrial. “Cosecharemos papas que serán enviadas a la zona central para una industria de productos fritos”, señala.

El proyecto cuyo costo total fue de 178 millones de pesos, de los cuales se bonificaron 89 millones de pesos, es decir el 50%, consistió también en la construcción de un embalse de regulación corta de 15.000 mts3 y la electrificación de todo el sistema.
“Estos terrenos necesariamente para ser productivos y rentables necesitan de aplicación de tecnología.  Son tierras arenosas que requieren de riego tecnificado y nutrientes para ser rentables, por ello preferimos presentar un proyecto donde la construcción de un pivote central fuera el requerimiento”, explica Erler.

Y es que el costo de inversión por hectárea y la automatización, son las ventajas de este sistema de riego que, además, permite la preservación de la calidad de los suelos existentes. “Iremos trabajando de manera rotatoria con diversos cultivos. Además de papas plantaremos zanahorias, alcachofas, apio, lechugas, y trigo. Estas tierras son demasiado sensibles para trabajarlas como monocultivos”, puntualiza Carlos Erler.

Gracias al concurso 16-2007, se financiaron además otros tres proyectos en la Región de Coquimbo, por un total de 100 millones de pesos, los cuales hoy se ubican en zonas de prioridad de desarrollo regional.

Según el Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional de Riego, Nelson Pereira, “la producción regional ha sufrido un significativo avance gracias a la implementación de sistemas más sofisticados de riego como el sistema de Pivotes, los cuales hemos podido implementar a raíz a los aportes de la Ley 18.450, que es un instrumento de apoyo muy importante para los agricultores. Así, gracias a esta tecnología, logramos que los agricultores  mejoren el rendimiento por hectárea, producto de la mayor eficiencia en la entrega del agua; así la tierra logra conservar sus características y propiedades”, enfatiza.

Se debe destacar que la producción desarrollada en la zona de Juan Soldado permite generar trabajo para un promedio de 95 personas del sector, quienes han encontrado en estos terrenos una fuente de ingresos para sus hogares. “Nuestra producción ha sufrido un significativo avance gracias a la implementación de sistemas más sofisticados de riego, por ello hemos pensado en continuar expandiendo este cultivo”, agrega Erler.

Para la Jefa de la Oficina Zonal Norte de la CNR, Ángela Rojas, este es un claro ejemplo del esfuerzo que día a día realizan los agricultores de la zona norte del país por aprovechar los recursos disponibles. “En este territorio es de vital importancia para el desarrollo agrícola contar con agua disponible, por ello la aplicación de nueva tecnología es de vital importancia para seguir avanzando en mejorar la producción, para hacerla más rentable y eficiente. En este contexto la Ley de Fomento cumple un rol fundamental, ya que es un pilar sólido para apoyar la implementación de nuevos proyectos”, puntualiza Rojas.

Pivote Central

Los sistemas de pivote central riegan superficies de grandes dimensiones, de forma circular. Se usan en sitios donde el agua es un factor fuertemente limitante. Es un sistema que se adapta a las ondulaciones del terreno, sin embargo, unos de los problemas que presenta es que a mayor distancia del pivote el agua regada es menor, esto se ha solucionado de dos formas; poniendo aspersores variables a distancias variables y sobre todo con las nuevas tecnologías en aspersores. El 98 % del mercado mundial de riego por Pivote son de accionamiento eléctrico, ya que presentan menores costos de inversión por hectárea regada, sobre todo en la parte de obras para provisión de energía. A titulo comparativo, podemos citar las diferencias en consumos de energía entre los pivotes eléctricos y los hidráulicos. En los primeros para un equipo de 80 Has el consumo esta en el orden de los 7 Kva. mientras que, los hidráulicos demandan 18 Kva. Esta diferencia importante, en la potencia requerida para accionar un sistema u otro, en términos de gastos, significan más de US$ 5.000 en energía para moverse lo que desalienta el uso de los accionamientos hidráulicos. En cuanto a los cultivos que se pueden regar con los sistemas de Pivote Central , y en base a la experiencia del mercado de riego de Argentina, donde la empresa Valley tiene mas del 86 % de la superficie irrigada, los mismos son maíz, soja, trigo, algodón, maní, papa, girasol, alfalfa, sorgo, pasturas naturales, etc.

Fuente: http://www.chilepotenciaalimentaria.cl

Efecto del agua y fertirrigación en el desarrollo y producción de naranjos Cv. Thompson Navel

Miércoles, 17 de Junio de 2009

Eduardo A. Holzapfel2, Claudio Lopez3, Jean P. Joublan2 y Ricardo Matta.
Universidad de Concepción, Facultad de Ingeniería Agrícola, Casilla 537, Chillán, Chile.

Introducción

En Chile, la producción de naranjos (Citrus sinensis (L) Osbeck) y la superficie plantada con este frutal no ha tenido un aumento significativo en comparación con las de otras especies frutales. Sin embargo, la producción puede ser incrementada con la incorporación de nuevas tecnologías, que le den al cultivo mejores condiciones para su desarrollo.

Un aspecto importante para mejorar los niveles de producción se relaciona con el suministro adecuado de agua y fertilizantes a las plantas. El método de riego por goteo permite la aplicación frecuente y localizada de bajas cantidades de agua y fertilizantes.

El riego por goteo en cítricos ha demostrado que incrementa los rendimientos (Koo y Smajstrla, 1984). Además se ha encontrado que el nivel de agua aplicado aumenta el tamaño del fruto (Koo y Smajstrla, 1984).

Amoros (1993) señala que para cítricos en plena producción en España los requerimientos de agua varían entre 6800 a 7060 m3 ha-1 por temporada. En Chile se estima que la cantidad de agua necesaria para un huerto de cítricos oscila en la zona central entre 7910 y 10 180 m3 ha-1 por temporada (Peralta y Ferreyra, 1991).

En general, se ha establecido que un buen riego es una práctica que permite alcanzar altas producciones de frutos. Marsh (1973) indica que un estrés hídrico en cítricos se traduce en problemas de caída de frutos, hojas y muerte de brotes terminales.

Los fertilizantes aplicados en el agua de riego se aprovechan con mayor eficiencia, puesto que las raíces no requieren un desarrollo más allá de la zona de humedecimiento y aprovechan al máximo los nutrientes que se apliquen a través del agua de riego (Valenzuela, 1975). Al aplicar los fertilizantes al agua de riego se reducen en un nivel importante las labores culturales, al compararlas con aplicaciones convencionales (Karmeli y Keller, 1975).

Los fertilizantes pueden mantenerse en un nivel adecuado a través de la estación de crecimiento, aplicando la totalidad del abono de la temporada en pequeñas cantidades periódicas sin dañar el desarrollo o la producción de cultivos y frutales (Goldberg et al., 1976).

El objetivo de este estudio fue establecer el efecto de 4 niveles de reposición de agua y fertirrigación asociados en naranjos cv. Thompson Navel de 16 años bajo riego por goteo, sobre la producción, los parámetros biofísicos y la calidad del fruto cosechado.

Materiales y Método

El ensayo se llevó a cabo en el Huerto Idahue de La Hacienda La Rosa, propiedad de la Sociedad Agrícola La Rosa-Sofruco S.A., ubicado en la Sexta Región, comuna de Peumo, provincia de Cachapoal, durante la temporada 1994/1995, y considerando la temporada anterior como período de adaptación. Su ubicación geográfica es 34º 19 lat. Sur, 71º 15 long. Oeste y 215 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.).

Se utilizó un huerto de 10 hectáreas de naranjos (Citrus sinensis (L) Osbeck) cv. Thompson Navel de 16 años, injertado sobre naranjo amargo, con un marco de plantación de 4,25 x 4,25 m.

El suelo del huerto es de textura franco arcillo limosa y corresponde a la serie Peumo, originada de sedimentos aluviales mezclados. El clima del área corresponde a mediterráneo marino con un agroclima definido como Pumanque en el mapa agroclimático de Chile (Novoa y Villaseca, 1989).

El riego del huerto se efectuó cada dos días con tiempos de riego variables dependiendo de los requerimientos; la fertilización se realizó dos veces por semana.

El ensayo consistió en la reposición diferencial de agua y fertirrigación mediante riego por goteo, equivalente al 33, 50, 67 y 100% de la evaporación de bandeja y los mismos niveles de fertilización (Cuadro 1). Para aplicar dichos porcentajes, se implantó un número diferencial de emisores por árbol, correspondiente a 2, 3, 4 y 6 goteros respectivamente, emplazados para crear un patrón de humedad óptimo, con un caudal promedio por gotero de 4 L h-1. En cuanto a la fertirrigación, ésta se realizó de acuerdo al análisis foliar y metodología aplicada por la Empresa Sofruco, que consistió en la aplicación de urea, nitrato de potasio, sulfato de magnesio y ácido fosfórico. Cada tratamiento estuvo constituido por 4 árboles, correspondiendo cada uno de ellos una repetición, tal como se describe en el Cuadro 1.

Cuadro 1. Aplicación diferencial de nutrientes y agua en naranjos cv. Thompson Navel, sometidos a cuatro niveles de reposición de evaporación de bandeja (REP.EVP), bajo riego por goteo.
Table 1. Four levels of water and fertilizer application in oranges cv. Thompson Navel based on pan evaporation reposition (REP EVP) with drip irrigation.

Tratamiento

REP.EVB

Fertirrigación (kg)

Nº Goteros

(%)

N

P2O5

K2O

MgO

S

2

33

89,0

1,8

102,3

1,35

1,9

3

50

134,9

2,7

155,0

2,10

2,9

4

67

180,8

3,7

207,7

2,70

3,9

6

100

269,8

5,5

310,0

4,10

5,9

El diseño estadístico corresponde a un modelo completamente al azar. Los resultados obtenidos fueron sometidos a un análisis de varianza y a la prueba de comparación de medias de Tukey al 95%. Las mediciones de parámetros climáticos, hídricos del suelo, biofísicos y de crecimiento fueron realizadas desde noviembre de 1994 hasta abril de 1995. La cosecha se efectuó en el mes de junio de 1995

Los parámetros medidos fuerón:

Evaporación. Se midió diariamente la evaporación a través de una bandeja de evaporación (U.S.W.A., Clase A) ubicada en el lugar del ensayo.

Contenido referencial de agua en el suelo. El parámetro hídrico del suelo considerado fue el contenido de humedad del suelo determinado a través de un Neutrómetro Troxler, con tubos de acceso de aluminio a las profundidades de 0-30, 30-60 y 60-90 cm. Cada tratamiento poseía tres tubos de acceso ubicados a una distancia de 0,6; 1,6 y 2,6 m desde el tronco. Estas mediciones se realizaron quincenalmente.

Biofísicos. Se midió resistencia difusiva (s cm-1) y temperatura foliar (°C) con un porómetro AP4 modelo UM2 versión 2.28. Para ello se eligieron 4 hojas en 2 ramillas del crecimiento de primavera, expuestas al sol en el momento de la medición, ubicadas en sector noreste y suroeste del árbol, respectivamente. Las lecturas se efectuaron a las 11:00, 13:00, 15:00 y 17:00 h., cada 20 días, desde el 14 de noviembre de 1994 hasta el 20 de abril de 1995, y con mayor intensidad en los meses de enero, febrero y marzo, las cuales se realizaron durante 3 días seguidos.

Crecimiento. Entre los parámetros de crecimiento se midió largo de ramilla, diámetro ecuatorial y polar del fruto, para lo cual se eligieron 2 ramillas y 2 frutos por árbol en dirección noreste y suroeste, respectivamente. Las mediciones se realizaron mensualmente desde enero a marzo de 1995.

Producción y calidad. La producción de frutos de cada tratamiento y su calidad se determinó a la cosecha. Posteriormente se tomaron al azar 30 frutos, de los cuales se obtuvo una submuestra de 15 frutos por árbol, evaluándose en promedio: peso de fruto, diámetro ecuatorial y polar, grosor de pericarpio, volumen de jugo, sólidos solubles y acidez titulable.

Resultados y discución

Agua aplicada

Los volúmenes totales de agua aplicados a los diferentes tratamientos para la temporada 1994/1995 fueron de 3420, 5130, 6839 y 10 260 m3 ha-1 equivalentes a un 33, 50, 67 y 100 % de reposición de evaporación de bandeja, respectivamente (Figura 1).

Figura 1. Agua acumulada (m³ ha-1) durante la temporada 1994/95, en naranjos cv. Thompson Navel de 16 años, sometidos a riego por goteo con 4 niveles de reposición de agua y fertirrigación (33, 50, 67, y 100 % evaporación de bandeja).
Figure 1. Cumulative water application (m3 ha-1) during the 1994/95 season in a 16 year old orange orchard cv. Thompson Navel, under drip irrigation and four levels of water and fertilizer reposition (33, 50, 67, and 100 % of pan evaporation).

Contenido de humedad del suelo

El contenido de humedad promedio del suelo se presenta en la Figura 2, para los estratos de 0-30, 30-60 y 60-90 cm, respectivamente. Los resultados permiten establecer, en general como era de esperar, que el tratamiento con 33% de reposición entrega para todos los estratos los valores más bajos de humedad, así como los tratamientos de 100 y 67% de reposición muestran los valores más altos. Se puede apreciar que el primer estrato presenta el menor contenido de humedad en el suelo, lo que se puede atribuir a una mayor extracción de agua por parte del árbol en los primeros 30 cm de suelo. En general, este estrato muestra niveles de humedad muy inferiores a capacidad de campo (33 J kg-1 de energía de retención) para los tratamientos mas restrictivos (33 y 50%) y valores cercanos a capacidad de campo para 67% y 100% de reposición.

Figura 2. Humedad de suelo (%) entre a) 0-30, b) 30-60 y c) 60-90 cm de profundidad, en naranjos cv. Thompson Navel de 16 años , sometidos a riego por goteo con 4 niveles de reposición de agua y fertirrigación.
Figura 2. Soil water content (%) at the depth of a) 0-30, b) 30-60 and c) 60-90 cm in a 16 year old orange orchard cv. Thompson Navel under drip irrigation with four levels of water and fertilizer reposition.

El segundo estrato muestra un comportamiento similar al que se obtuvo en los primeros 30 cm, difiriendo sólo en los niveles de humedad, que para el segundo estrato son mayores; la capacidad de campo fue superada por los tratamientos de 100 y 67% de reposición. En el caso del tercer estrato, éste presenta los valores más altos en el contenido de humedad del suelo, en donde sólo el tratamiento de 33% de reposición se mantiene bajo capacidad de campo. Los resultados obtenidos concuerdan con lo descrito por Gardiazábal y Rosenberg (1990) quienes encontraron que el mayor patrón de extracción de agua y distribución radicular de los cítricos se encuentra en los primeros 60 cm de profundidad.

Parámetros biofísicos

La resistencia difusiva es la resistencia que oponen las hojas al escape del vapor de agua, y está formada por la resistencia cuticular y estomática (Peretz et al., 1984). En general los valores de resistencia difusiva a las 13:00 h mostraron un comportamiento más homogéneo que las otras horas del día. Los antecedentes de la resistencia difusiva medida a las 13:00 h en la temporada, muestran que los valores menores se registraron en los meses de enero y febrero, con una tendencia a aumentar en el periodo marzo a abril (Figura 3), debido probablemente a una menor demanda hídrica. En un análisis de los niveles de agua y fertilización aplicados, se puede constatar que los valores más altos de resistencia difusiva se presentaron en los tratamientos más restrictivos, situación que concuerda con lo encontrado por Xiloyannis et al. (1980) y Hsiao (1990), quienes mencionan que la resistencia difusiva es mayor en árboles no regados.

Figura 3. Resistencia difusiva a las 13:00 horas, en naranjos cv. Thompson Navel de 16 años, sometidos a riego por goteo con 4 niveles de reposición de agua y fertirrigación.
*Letras distintas en sentido vertical indican diferencias significativas (P £ 0,05).
Figure 3. Diffusive resistance at 13:00 hr., in a 16 year old orange orchard cv. Thompson Navel under drip irrigation with four levels of water and fertilizer application.
*Different letters in a column indicate significant differences (P £ 0.05).

La temperatura foliar (Figura 4) medida a las 13:00 h presentó una tendencia similar entre los tratamientos, no registrándose diferencias significativas. En general, se puede decir que no hubo efecto claro de los tratamientos de agua y fertirrigación sobre la temperatura foliar. Sin embargo Sardo y Germana (1985) encontraron una buena relación entre el diferencial de temperatura y el nivel hídrico de la hoja, pero ésta sólo es observable en condiciones de un alto estrés.

Figura 4. Temperatura foliar a las 13:00 horas, en naranjos cv. Thompson Navel de 16 años, sometidos a riego por goteo con 4 niveles de reposición de agua y fertirrigación.
* Letras distintas en sentido vertical indican diferencias significativas (P£ 0,05).
Figure 4. Leaf temperature at 13:00 hr. in a 16 year old orange orchard cv. Thompson Navel under drip irrigation with four levels of water and fertilizer application.
*Different letters in a column indicate significant differences (P£ 0.05).

Parámetros de crecimiento

El Cuadro 2 muestra los valores de crecimiento en longitud de ramilla en el período, encontrándose diferencias significativas para el tratamiento de 100% de reposición de agua y fertirrigación. Esto se atribuye a que tanto el agua como los nutrientes estarían contribuyendo a la expansión requerida en el proceso de elongación celular. Este resultado concuerda con Marsh (1973) quien considera que el riego ejerce una considerable influencia en el desarrollo vegetativo y rendimientos. Ramírez y Rivas (1980), obtuvieron en naranjos una eficiencia de utilización del nitrógeno en riego por goteo superior a la de riego por surcos, manifestándose ésta en un mayor crecimiento de ramillas. El diámetro ecuatorial y polar del fruto en el tiempo (Cuadro 2), muestra que el tratamiento de 100% de reposición de agua y fertirrigación presenta los valores más altos y existe una tendencia a aumentar con un incremento en la aplicación de agua y fertilizante. Esto concuerda con Gilfillan (1987) quien señala que el potasio y el riego son los factores que más influyen en el tamaño de la fruta.

Cuadro 2. Valores promedios de crecimiento de ramillas, diámetros ecuatorial y polar de fruto (entre el 3 de enero y el 30 de marzo), en naranjos cv. Thompson Navel, sometidos a cuatro niveles de reposición de agua y fertirrigación, bajo riego por goteo.
Table 2. Average growth of branches, equatorial and polar fruit diameter (from January 3 to March 30) in oranges cv. Thompson Navel under four levels of water and fertilizer application with drip irrigation.

Tratamiento
Nº goteros

Crecimiento
ramilla (cm)

Diámetro ecuatorial (cm)

Diámetro polar (cm)

2 (33%)

1,20 b

2,63 b

2,45 b

3 (50%)

1,45 b

2,93 ab

2,82 ab

4 (67%)

2,03 ab

2,90 ab

2,57 b

6 (100%)

3,03 a

3,50 a

3,00 a

Letras distintas en cada columna indican diferencias significativas (P< 0,05)
( ): Porcentaje de evaporación de bandeja y fertirrigación.

Producción

La mayor producción total de frutos la presentó el tratamiento de 67% de reposición de agua y fertirrigación, con un valor de 71,1 t ha-1, presentando diferencias significativas con los tratamientos mas restrictivos (Cuadro 3). En un análisis global se puede apreciar que existe una tendencia a aumentar la producción con mayores niveles de aplicación de agua y fertilización hasta un 67% de reposición, disminuyendo en este caso para valores de 100% de reposición, seguramente debido a condiciones de alto contenido de humedad en el suelo provocado por un excesivo volumen de agua aplicado. Koo y Smajstrla (1984), reportaron en naranjos cv. Valencia un aumento en la producción en tratamientos con fertirrigación completa. Wiegand y Swanson (1982) establecieron que el riego por goteo en cítricos incrementa los rendimientos tanto en zonas áridas como en húmedas. Se ha probado el efecto del riego y fertirrigación en la producción y calidad de la fruta, observándose que aquellos tratamientos deficientes producen frutos más pequeños y en menor cantidad (Sánchez-Blanco et al., 1988; Guerrero et al., 1990).

Cuadro 3. Resultados de calidad y producción en naranjos cv. Thompson Navel, sometidos a cuatro niveles de reposición de agua y fertirrigación bajo riego por goteo.
Table 3. Quality and yield results of oranges cv. Thompson Navel under four levels of water and fertilizer application using drip irrigation.

% Reposición de agua y fertirrigación

33

50

67

100


Parámetros productivos

Producción total (t ha-1)

60,1 b*

57,3 b

71,1 a

63,1 ab

Producción por árbol (kg)

120,2 b

114,6 b

142,1 a

126,2 ab

Parámetro calidad fruto

Peso medio fruto (g)

204,3 b

223,5 b

224,4 ab

253,4 a

Diámetro ecuatorial (cm)

7,5 b

7,6 b

7,9 a

7,7 ab

Volumen de jugo (L)

4,6 b

5,8 ab

5,4 ab

6,6 a

Grosor de pericarpio (mm)

5,6 a

5,8 a

5,9 a

6,0 a

Sólidos solubles (%)

10,9 a

10,4 ab

9,4 b

9,7 b

Acidez (Ác.cítrico g L-1)

12,6 a

11,8 a

11,8 a

11,7 a

Relación S.solubles-Acidez

8,6 a

8,8 a

8,0 a

8,3 a


* Letras distintas en cada fila indican diferencias significativas (P < 0,05)

Parámetros de calidad de fruto

En la calidad del fruto (Cuadro 3), se observa que el peso promedio de los frutos es mayor a medida que aumenta la reposición de agua y fertirrigación, presentando el mayor valor el tratamiento de 100% de reposición. Esto concuerda con García (1993), quien encontró aumentos de peso de fruto en la medida que se mantuvo una adecuada disponibilidad de agua y fertirrigación.

Con respecto al diámetro ecuatorial, el tratamiento con 67% de reposición de agua y fertirrigación presenta el valor más altos en la cosecha. En general se observa un incremento con el aumento de la aplicación de agua y fertilización hasta un 67% de reposición. Estos resultados concuerdan con Gilfillan (1987), quien señala que el nitrógeno, potasio y el riego son los elementos que más afectan el calibre de los frutos.

En relación con el volumen de jugo (Cuadro 3), se puede apreciar que aumenta en la medida que la reposición de agua y fertirrigación aumenta, presentando el tratamiento de 100% un valor significativamente mayor (P£ 0,05). Esto concuerda con Koo (1980) y Koo y Smajstrla (1984), quienes señalaron que un aumento, aunque no significativo, en el contenido de jugo se obtiene con mayores cantidades de agua y fertirrigación. Ramírez y Rivas (1980) encontraron que árboles fertirrigados presentaban un mayor porcentaje de jugo que aquellos a los cuales sólo se les aplicó agua.

Para el grosor de pericarpio, el análisis estadístico no muestra diferencias (P£ 0,05) entre tratamientos, pero existe una tendencia que a mayor reposición de agua y fertirrigación aumenta el grosor de pericarpio. Aun cuando García (1993) encontró que tratamientos de riego produjeron fruta con menor espesor de pericarpio, lo encontrado en esta investigación se explicaría por la incidencia de la fertilización. En efecto, Embleton et al., (1976) señalaron que en naranjos cv. Valencia al incrementarse el nivel tanto de nitrógeno como de potasio el grosor del pericarpio aumenta.

Los sólidos solubles presentan diferencias significativas (P£ 0,05) entre tratamientos, donde el nivel de 33% de reposición de agua y fertirrigación presentó los valores mayores con relación a los tratamientos de 100 y 67%. Esto concuerda con Koo y Smajstrla (1984) quienes señalan que el riego y la fertirrigación reducen los sólidos solubles. Por otro lado Koo (1980) no encontró diferencias consistentes en el contenido de jugo, sólidos solubles y tamaño de los frutos entre fertirrigación y fertilización tradicional.

La acidez no presenta diferencias (P£ 0,05) entre tratamientos. Sin embargo, se observa una tendencia de los tratamientos con menor reposición de agua y fertirrigación a producir valores más altos de acidez. Estos resultados concuerdan con Koo y Smajstrla (1984) quienes señalan que el riego y fertirrigación reducen la concentración de ácidos en el jugo.

La relación entre sólidos solubles y acidez para el inicio de cosecha debe ser superior a 7, lo que se cumple en todos los tratamientos, no detectándose diferencias.

Conclusiones

Los resultados de este estudio permiten concluir que los niveles de agua y fertirrigación aplicados asociados tienen un marcado efecto en el rendimiento de fruta.

En general se observa una tendencia a aumentar el desarrollo vegetativo con un incremento en la aplicación asociada de agua y fertilización.

Los parámetros de calidad del fruto como peso promedio, diámetro ecuatorial y polar, volumen de jugo, muestran un incremento en la medida que la reposición de agua y fertirrigación aumenta. Sin embargo los sólidos solubles totales son mayores para el tratamiento más restrictivo. El resto de los parámetros no muestran una relación con los volúmenes de agua y fertirrigación aplicados.

El nivel de agua y fertirrigación afectó el comportamiento de los parámetros biofísicos, donde los tratamientos más restrictivos presentan mayores valores de resistencia difusiva. Sin embargo la temperatura no tuvo una respuesta clara.

RIEGO ANTIHELADAS EN HORTALIZAS

Viernes, 5 de Junio de 2009

1. INTRODUCCIÓN Y DESCRIPCIÓN DEL MÉTODO

Se forma una película de hielo que protege a la planta, incluido los brotes y las flores

Se forma una película de hielo que protege a la planta, incluido los brotes y las flores

El método de protección antiheladas por aspersión es un método directo para luchar contra las heladas basado principalmente en la producción de calor húmedo.

La base científica consiste en utilizar el calor latente que se libera cuando el agua pasa de estado líquido a sólido para proteger a la planta de las heladas, ya que el agua cuando se encuentra a 0ºC desprende 80 cal.

 

 

 

 Existen tres tipos de riego antiheladas:

• Riego por aspersión por encima de la cubierta vegetal:
El agua forma una película de hielo alrededor de las hojas y las ramas y mantiene la temperatura a unos 0ºC. El sistema de riego por aspersión es el que da mejores resultados si tenemos en cuenta la relación que existe entre su eficacia y su coste, pero su gran inconveniente es que la parcela tiene que ser regada al mismo tiempo (más adelante se explicará por qué). La aspersión del sistema es generalmente superior a la que tendría un riego normal.

Conviene saber desde el principio que este sistema no puede fallar ya que un fallo supondría peores consecuencias que sino lo utilizáramos.

• Riego por aspersión por debajo de la cubierta vegetal:

Este sistema sólo aumenta la temperatura 2 o 3 ºC

Este sistema sólo aumenta la temperatura 2 o 3 ºC

Este sistema a parte del calor latente utiliza el calor que se desprende al vaporizarse el agua en el ambiente. Se utilizan micro aspersores por debajo de la cubierta vegetal.

 

 

 

 

• Riego por inundación:
Consiste en mantener el suelo húmedo cuando se prevén heladas, no es un sistema muy eficiente.
Voy a tratar de describir y centrar este trabajo en la aplicación del primer sistema antiheladas sobre productos hortícolas.

2. IMPACTO EN HORTALIZAS

El cultivo de hortalizas abarca muchos tipos de cultivos y con necesidades de frío y resistencia a heladas muy diversas.

Las heladas pueden llegar a destruir totalmente a las plantas de consistencia herbácea. Los daños físicos son desgarros celulares, desgarros tisulares y desecación. Las heladas se manifiestan en las hortalizas a causa de que les provocan marchitamiento, parada vegetativa o retraso de la producción.

Hay cultivos que resisten bastante bien las heladas como son las hortalizas de hoja y tallo: repollos, espinacas, endibias, apio o espárragos que soportan hasta una temperatura en torno a los -6 o –7 ºC , hortalizas de raíces y bulbos como son el puerro, la zanahoria, cebolla, remolacha o el nabo, y algunas leguminosas como las habas verdes, las judías o las lentejas (soportan temperaturas de hasta –4 o –5ºC).

tomate

tomate

 

En cambio, en general, las hortalizas de frutocomo el tomate, el pimiento, pepino o losmelones y sandías no son capaces de soportartemperaturas de 0ºC por lo que no es aconsejableutilizar un sistema antiheladas ya que éstemantiene la temperatura a justo 0ºC

 

 
En cultivos hortícolas el uso de un sistema antiheladas por aspersión puede tener consecuencias no muy buenas para el cultivo, puede interferir con los tratamientos fitosanitarios, muy comunes y necesarios en cultivos hortícolas al lavar las plantas cada vez que usamos el método, o interferir de alguna manera con la fecundación, en hortalizas, aprovechables por sus frutos.

Utilizar un sistema de riego antiheladas en hortalizas es un poco arriesgado ya que la inversión en agua, por ejemplo es muy elevada, y aunque anteriormente se hallan mencionado muchas hortalizas que soportarían la temperatura que les aporta el sistema siempre se ha de tener en cuenta el estado de desarrollo en que se encuentra el cultivo ya que la temperatura mencionada antes es extrema y para plantas desarrolladas y no en estados anteriores. Por lo tanto antes de regar es importantísimo conocer en que estado fenológico se encuentra la planta para saber a qué temperatura podemos llegar ya que no es lo mismo cuando brota el cultivo que cuando la planta es adulta.

Importante es también tener en cuenta el momento de la siembra ya que las heladas tardías pueden afectar al cultivo.

3. IMPLANTACIÓN DEL SISTEMA DE RIEGO

El riego antiheladas exige la cobertura total y que todo se riegue simultáneamente.
AGUA DE RIEGO: Necesitamos suplir entre 1.5 y 4 mill de kcal por hectárea por lo ue la necesidad de agua asciende a una cantidad entre 20 y 50m3 Ha / hora, es decir entre 2 y 5 mm / hora, lo normal es adaptar los aspersores para que rieguen aproximadamente entre 4 y 4.5 mm/ hora para asegurarnos las temperaturas más desfavorables ( -5 y -6ºC). También es aconsejable que el agua esté templada, en torno a los 10ºC, para evitar el enfriamiento evaporativo. Si encima hay viento la cantidad de agua tiene que ser hasta un 50% superior a la calculada, pero en zonas donde abundan los días de viento no es aconsejable poner este sistema ya que no sería efectivo.

aspersion

aspersion

 

El momento en que hay que comenzar a regar es justo antes de que la planta llegue a su temperatura crítica, es decir, 2ºC antes de la esa temperatura y se finaliza cuando haya agua líquida entre el hielo y las plantas, siempre con la temperatura superior a 0ºC, para saber el justo momento utilizaremos un termómetro húmedo, la protección finalizará cuando la temperatura esté 5 o 6 ºC por encima de la crítica.

 

 

MATERIAL NECESARIO:

Agua: -canal o acequia permanente
-pozo o manantial con caudal suficiente o menor pero con reserva obligada.
-pantano o embalse propio.
Impulsión de agua: -por presión natural (25m de desnivel como mínimo
-por bomba:
-motor eléctrico o de explosión
-toma de fuerza del tractor.
Válvulas: -para los ramales: de paso y de presión
-generales: de paso y para le retención.
Tuberías: -de drenaje
-de riego:
-fijas: la de aspiración, la de impulsión tanto aérea como enterrada o portaaspersores.
-móvil.
Aspersores: -especiales antiheladas
- cubrición total
Filtro en la aspiración
Material de control:
-necesario: -para el motor eléctrico: cuadro de mandos, amperímetro, voltímetro.
-alarma
-2 termómetros de mínima de –10ºC a +40ºC
-1 termómetro húmedo
-2 manómetros fijos
-conveniente: -1 manómetro portátil
-1 higrómetro
-1 anemómetro
-1 presostato: interruptor eléctrico que actúa por presión.

De todos los materiales necesarios para la instalación es necesario que nos detengamos en los aspersores ya que son la parte fundamental para que el sistema sea eficaz. Un aspersor de un sistema antiheladas tiene que tener una velocidad de rotación de cómo mínimo una vuelta por minuto para que no se forme hielo y bloquee el sistema y se mantenga sobre las plantas la mezcla sólido – líquida ( siempre tiene que haber una lámina de agua líquida sobre el hielo). Las gotas que emiten estos aspersores especiales contra heladas son gotas muy finas pero sin ser niebla ya que una gota un poco más grande de lo aconsejado podría provocar que se rompieran partes de la planta debido al peso de la gota. Hay que saber también que un sistema de riego antiheladas puede usarse como riego normal pero no al revés, no se puede usar cualquier aspersor.

¿CÓMO FUNCIONA UN SISTEMA DE RIEGO ANTIHELADAS?

MOTORES: Hay que saber que tanto si son eléctricos como de explosión para una misma potencia los de mayor número de r.p.m son más pequeños y por tanto más baratos.

Los motores tienen que ser arrancados siempre en vacío por lo que tiene que haber una válvula general que permanezca cerrada al ponerlo en marcha.

BOMBAS: Tienen que ser , a ser posible, autoaspirantes y si no lo son deben ser muy fáciles y rápidas de cebar, que no tarden más de 2 minutos, además tienen que trabajar en un punto favorable de su curva de rendimiento que habrá que construir al adquirir la bomba necesaria para nuestro proyecto.

TUBERÍAS DE ASPIRACIÓN: Tienen que ser de igual o mayor diámetro que la tubería de impulsión, nunca puede ser menor. Es aconsejable que sea de una única pieza, que no tenga muchos codos y que éstos no sean muy pronunciados. Tiene que ser ascendente hacia la bomba para evitar las bolsas de aire. También tiene que tener una válvula de retención de pie.

TUBERÍA DE IMPULSIÓN: La velocidad del agua tiene que rondar entre 1 y 2 m/ seg dentro de la tubería. Para que nada falle es aconsejable calcularla con un elevado coeficiente de seguridad.
TUBERÍAS SECUNDARIAS: Tienen que tener una válvula que permita dejarlas fuera de servicio por si hay averías.
TUBERÍAS DE DRENAJE: Siempre que el terreno sea encharcadizo ya que puede ser un problema para el sistema.
ASPERSORES: Es el tema más importante para instalar el sistema de riego antiheladas.

Aspersores

Aspersores

 

La colocación del aspersor tiene que ser siempre por encima de las hojas o ramas del cultivo. En el caso de las hortalizas no existe mucho problema ya que estas no son leñosas ni tienen grandes tallos.

 
Características de los aspersores:
- Caudal: entre 1000 y 3000 l/h
- Gotas finas pero si ser niebla

- Velocidad de giro: un minuto como máximo en dar una vuelta.
- Ángulo de desplazamiento pequeño para que no deje partes sin mojar.
- Tienen que funcionar perfectamente hasta una temperatura de –10ºC
- El diámetro de cobertura tiene que estar comprendido entre 20 y 40 m para que no estén influidos por el viento.
- La presión de trabajo tiene que ser lo más uniforme posible.
- El número de boquillas preferiblemente una.
- La disposición es aconsejable que sea en triángulos equiláteros.

Gráfico

Gráfico

Separación entre aspersores aproximadamente 20m.
- Número de aspersores por hectárea: entre 20 y 30.
- Intensidad de lluvia menor de 3.5 mm/ hora

Otros espaciamientos usados en defensa antihelada pueden ser:
- Separación entre aspersores aproximadamente 20m.
- Número de aspersores por hectárea: entre 20 y 30.
- Intensidad de lluvia menor de 3.5 mm/ hora

Marco de aspersores a 21X18 m en triángulos equiláteros con alcance efectivo 14 m. En las partes rayadas se ve claramente que la superficie regada por 1 aspersor es realmente el producto 21 X 18 m2.
Foto tomada: F. Díaz Queralto, s.l
PRUEBAS A EFECTUAR:
- Comprobar que las tuberías generales no están dañadas antes de enterrarlas y revisar las juntas.
- Comprobar que los aspersores riegan de forma uniforme, esto se puede hacer utilizando vasijas y comprobando que se llenan de forma uniforme.

4. VENTAJAS E INCONVENIENTES

VENTAJAS:
• Protección segura hasta –7 o –8ºC
• Puede usarse la instalación para otros tratamientos fitosanitarios o para distribuir abonos solubles.
• Se puede utilizar para los demás riegos.
• Requiere poca mano de obra para su funcionamiento.
• Si las heladas son frecuentes es a la larga el sistema más económico.
• El riesgo de enfermedades es menor en la planta.

INCONVENIENTES:
• No se puede usar en casos de vientos muy fuertes y secos
• Hay que repetir más los tratamientos
• Peligro de enfermedades propensas al desarrollo con la humedad
• Peligro de encharcamiento del terreno si no se dispone de buenos drenajes.
• Se necesita mucho agua, si el agricultor no la puede aportar mejor no instalar el sistema.

Riego en Maíz

Viernes, 5 de Junio de 2009

Agua y Riego Densidades a cosecha

El riego complementario del maíz suscita actualmente grandes expectativas, pues se ha demostrado que su uso racional permite acceder a altos niveles de rendimiento aún en años secos, y produce un incremento en el aprovechamiento de los fertilizantes, disminuyendo su impacto en los costos.

 Consumo de agua en maíz - en milimetros por día

    

8

                                           
mm por día      

FLORACION

               
                                             
                                         

6

                 

LLENADO

         
                                   
                                 
       

9 - 10 HOJAS

MADUREZ

     

4

                           
   

6 - 7 HOJAS

             
                     

4 - 5 HOJAS

           

2

             
           
       
   

 

En el manejo integrado del cultivo de maíz, tendiente a obtener altos rendimientos en forma consistente, la buena administración del agua es un eslabón esencial.

El primer paso consiste en utilizar con la máxima eficiencia el recurso que tenemos mas a mano: el agua de lluvia. Lo primero que debemos lograr es que el agua se infiltre en el suelo y no se encharque o se pierda por escurrimiento superficial (que suele provocar erosión). Para ello el suelo debe estar en buena condición física, es decir, no debe estar compactado ni demasiado pulverizado, ni debe tener piso de arado o de disco.

La presencia de cobertura vegetal durante el período de barbecho hace que el impacto de las gotas de lluvia contra la superficie del suelo sea menor y no provoque la compactación de su superficie. La misma cobertura retiene parte de esa agua y la libera más lentamente, mejorando las condiciones para la infiltración y disminuyendo el escurrimiento. Esta, entre otras, es una ventaja de la labranza conservacionista.

El maíz tiene un requerimiento variable de agua en sus distintas etapas de crecimiento y desarrollo, como se ve en el gráfico anterior, que muestra el consumo promedio de agua a lo largo del ciclo de un maíz de ciclo completo.

En el total del ciclo, el maíz requiere 500 a 600 mm de agua. El máximo consumo diario se da en el período que va desde la 8a o 9a hoja, que es cuando comienza a formar la espiga y se define el rendimiento potencial máximo de la planta, hasta fines del llenado del grano, donde requiere unos 300 mm.

En la zona maicera central esos momentos coinciden, para siembras de principios de setiembre, con los meses de diciembre y enero.

En esa misma época es cuando se produce la mayor probabilidad de déficit de agua, por insuficiencia de lluvias. Esto nos lleva a considerar la necesidad de un riego complementario.

En la zona de Pergamino, por ejemplo, se debe complementar con riego entre 100 a 150 mm por año, distribuídos en el período que va del 20 de diciembre al 20 de enero.