Archivo de Septiembre de 2009

Equipos de fertirrigación: Recomendaciones de uso y mantenimiento

Lunes, 21 de Septiembre de 2009

Fuente: Artículo publicado en Chileriego, Edición Nº 32.

Mantenimiento de los equipos de riego

Mantenimiento de los equipos de riego

A continuación entregamos algunas importantes recomendaciones para un adecuado uso y mantenimiento de los equipos de riego por goteo que son utilizados para el fertirriego. Estas recomendaciones fueron extractadas del manual de instrucciones técnicas 2007, del Departamento de Agricultura de la empresa israelita especializada en riego por goteo, Netafim.

Lo primero que se recomienda es prevenir a toda costa la infiltración de arena, al ser ésta uno de los peores enemigos del riego por goteo, pues perjudica el flujo de los emisores. Una vez que la arena penetra en los goteros es muy difícil de expulsar, y si la arena que entra al sistema proviene del suelo, es mucho más peligrosa que la que proviene del agua de riego, ya que del suelo llega directamente al gotero. La arena es muy difícil de expulsar porque el lavado del sistema no es efectivo, ya que ésta no se disuelve ni se deshace con ningún tratamiento químico.

Fertirrigación: Aspectos técnicos

Para evitar que el fertirriego afecte negativamente al sistema se debe verificar que el fertilizante sea completamente soluble y esté libre de impurezas. No utilizar nunca fertilizantes que contengan calcio (como el nitrato de calcio), ni productos con reacción básica, si el agua de riego es neutra o básica (pH > 7). Pero si el agua tiene una reacción ácida (pH < 6) puede utilizarse fertilizantes que contengan calcio.

Cuando se utiliza agua ácida (pH < 5) se recomienda aplicar fertilizantes básicos, si se dispone de ellos, y nitrato de calcio en caso de que la concentración de calcio en el suelo sea baja. No inyectar nunca hierro iónico en el sistema de goteo, pues éste es un peligro para el sistema. Es recomendable sólo utilizar quelato de hierro, verificando que el quelato utilizado sea de alta calidad (estable y fuerte) para evitar que se descomponga en el sistema, lo que podría causar una nutrición ineficaz del cultivo y el taponamiento de goteros.

Los fertilizantes fosfóricos, por su parte, pueden provocar graves dificultades, por lo que es conveniente evitar altas concentraciones en el agua. También es recomendable (desde el punto de vista del equipo) no terminar nunca el riego y la fertilización al mismo tiempo. Es mejor cerrar el inyector de fertilizante 30 minutos antes de finalizar el ciclo de riego a fin de expulsar los restos de fosfato del sistema. Consulte con los técnicos para calcular el tiempo mínimo.

Otras recomendaciones son no utilizar fertilizantes basados en polifosfatos, sino sólo ortofosfatos. Si el agua es básica o muy “dura”, utilice sólo fertilizante fosfórico de reacción ácida o aplique ácido (por ejemplo HNO3). En invernaderos con intensa aplicación de fertilizantes, debe reducirse el pH de la solución (agua + fertilizante) a pH 6.

Datos requeridos para detectar problemas en los sistemas de riego

Es conveniente recolectar una serie de datos para poder detectar los problemas y conocer sus causas. Antes de que la falla del sistema afecte al cultivo. Entre los síntomas que delatan un problema en el equipo de riego, se puede mencionar:

• Taponamiento de goteros.
• Caudal irregular
• Decantamiento / Precipitación
• Dificultades en el filtrado del agua

Se debe definir (a tiempo) el tipo de problema a enfrentar. Por ejemplo si es un taponamiento o caudal, mediante revisiones rutinarias de las líneas de goteo. Y para diagnosticar la causa del problema se requiere de algunos antecedentes básicos, como la identificación de las partes relevantes del equipo, el caudal de los goteros, la edad del equipo, el origen del agua de riego (potable, reciclada, pozo, represa, ríos, etc), entre otros.

Detectar problemas en los sistemas de riego

Detectar problemas en los sistemas de riego

En caso de que el agua provenga de un tranque se debe indicar su tamaño y profundidades mínima y máxima y tipo de chupador: flotante o fijo. En caso de ser flotante, es conveniente indicar la profundidad a que se efectúa la succión. En caso de ser succión de un punto fijo es conveniente indicar la distancia del punto de succión a la superficie del agua, la inclinación del tubo y su orientación respecto al fondo del tranque.

Es importante conocer la longitud del tubo principal desde el reservorio al campo, y el diámetro del mismo, y el material del que está fabricado: PVC, acero, asbesto-cemento, etc. Así mismo, se debe caracterizar el sistema de filtrado, si es automático o manual, de malla, anillos o arena; y el fabricante. Además de indicar el estado de los filtros: trabajan normalmente o se taponan continuamente.

Por último, es útil consignar el tipo de fertilizantes u otros tipos de productos químicos, que se inyectan en el sistema de riego.

Sistemas de riego por goteo:
Instrucciones para el muestreo de goteros

En caso de haber goteros tapados, tome muestras solamente de los obturados. La muestra debe ir acompañada por la descripción del motivo de la revisión: de rutina, por goteros taponados u otra causa. Para muestrear corte segmentos de manguera de unos 30 cm. de largo, de forma que el orificio de salida del gotero quede en el medio. Cuando el predio sea grande y contenga más de una parcela, elija la que sea más demostrativa y concentre la toma de muestras en ella.

Instrucciones para el muestreo de goteros

Instrucciones para el muestreo de goteros

Tome las muestras según el principio “4,5”: líneas 4 y 5 del comienzo y del final del tubo distribuidor y los goteros 4 y 5 del comienzo y del final del lateral, como lo señala el esquema.

Envuelva los trozos de manguera en papel de diario húmedo y cúbralo con una bolsa de plástico, para conservar los sedimentos de la mejor manera para su análisis. Evite sacar solo goteros, pues la muestra debe incluir trozos de tubo. Estas indicaciones son también válidas para los goteros de botón.

 

Instrucciones para el muestreo de agua

La muestra de agua debe tomarse después del punto de succión o antes del filtro en el cabezal del equipo. Deje circular el agua por algunos segundos antes de tomar la muestra y con la finalidad de verificar la influencia de los fertilizantes en el agua, debe también muestrear el tanque de fertilizante. Se puede utilizar una botella plástica, limpia, de mínimo 1 litro; conservando el agua en lugar fresco y sombreado y es conveniente que la muestra llegue al laboratorio lo antes posible.

Análisis de agua: parámetros recomendados a analizar: pH, CE, cloruro, Ca, Mg, Na, K, bicarbonato, carbonato, sulfato, fosfato, N-amonio, N-nitrato, B, Fe, Mn, TSS-TDS.

Tratamiento del sistema de goteo con ácido

Los ácidos son sustancias tóxicas peligrosas para los seres humanos. Antes de utilizarlos es preciso leer atentamente las instrucciones de seguridad del fabricante. Todas las instrucciones para el tratamiento con ácidos deben ser consideradas como subordinadas a las disposiciones de la ley y a las instrucciones del fabricante. Recuerde que el contacto del ácido con la piel puede provocar quemaduras y el contacto con los ojos puede causar ceguera. La ingestión de ácido o la inhalación de sus vapores puede ser fatal. Utilice gafas protectoras, guantes, pantalones largos, mangas largas y botas. Es importante permanecer en el área tratada durante todo el tratamiento y alejar de ella a las personas no autorizadas. Debe agregarse siempre el ácido al agua y no viceversa.

La finalidad del tratamiento con ácido es disolver y descomponer el sarro originado por los carbonatos, hidróxidos y fosfatos. El tratamiento no surte efecto en los sedimentos orgánicos ni en ningún tipo de sustancia inerte (arena, lodo, etc.). Los ácidos son sumamente corrosivos para ciertos materiales como el acero, el aluminio, el cemento de asbesto, etc. Pero las tuberías de polietileno y PVC son resistentes a los ácidos.

La mayoría de los ácidos minerales técnicos se adecuan a los tratamientos y tienen bajo costo. El ácido seleccionado no debe contener impurezas insolubles como el yeso o similares. Y la concentración del ácido en el agua de riego depende del tipo y de la concentración del ácido utilizado.

Ácido y porcentaje Concentración recomendada en el agua
Ác. Clorhídrico (HCl), 33 % 0,6 %
Ác. Fosfórico (H3PO4), 85 % 0,6 %
Ác. Nítrico (HNO3), 60 % 0,6 %
Ác. Sulfúrico (H2SO4), 65 % 0,6 %

Si su producto tiene un porcentaje diferente debe corregirse el nivel de la inyección en forma proporcional, de acuerdo con la tabla precedente. Por ejemplo: si se utiliza ácido sulfúrico al 98 %, la corrección será:

(65% * 0.6%) / 98% = 0.4% Por lo tanto se hará el tratamiento de ácido al 0.4 % en lugar de 0.6 %.

Modo de aplicación:

Modo de aplicación

Modo de aplicación

La inyección del ácido en el sistema de riego se efectúa generalmente por medio de una bomba de fertilización o con un motor resistente a ácidos. Recuerde que el tratamiento con ácido -sin previo lavado- pone en peligro el sistema, por lo que se recomienda un lavado estricto. Lavando por separado cada uno de los tubos principales y distribuidores, y utilizando la máxima corriente de agua. Por ultimo se debe lavar los laterales en pequeños grupos, tratando de no abrir más de 5 o 7 a la vez.

Conecte la bomba fertilizante al sistema, llene el tanque con agua y prenda la bomba en su máxima capacidad. Luego de 12 minutos apague la bomba, mida y anote el volumen de agua succionado.

Por ejemplo, si el volumen a succionar es 30 litros en 12 minutos, y el caudal de agua de la parcela 20 m3/h se debe proceder de la siguiente manera:

• Llene el tanque con 10 l de agua y agregue 20 l de ácido, luego mezcle bien.
• Haga funcionar la bomba, y si la calibración fue correcta, después de 12 minutos entregará una concentración de 0,6%.
• Después de vaciar el tanque apagar la bomba y seguir regando con agua el tiempo necesario para lavar el sistema de riego.

Es decir, se debe agregar 1 litro de ácido por cada m3/hora de agua de riego, inyectado en 12 min., para obtener una concentración de 0.6 %.

Tratamiento del sistema de goteo con cloro

Los compuestos de cloro (líquidos, sólidos o gaseosos) son peligrosos para los seres humanos y los animales. Deben observarse rigurosamente las instrucciones del fabricante, evitar el contacto de la sustancia con la piel y los ojos y no ingerirla. Al manipular compuestos de cloro deben adoptarse medidas de protección para los ojos, las manos y el cuerpo, tales como el uso de gafas protectoras, guantes, botas, etc. Antes de llenar un tanque o recipiente con una solución que contenga cloro es preciso lavarlo cuidadosamente a fin de eliminar cualquier residuo de fertilizante. El contacto directo del cloro con productos fertilizantes puede generar una reacción térmica con riesgo de explosión, pero el contacto directo del cloro con fertilizantes dentro del agua de riego no presenta riesgos.

El cloro es un fuerte oxidante y como tal resulta útil para prevenir o eliminar el desarrollo de cieno orgánico y bacteriano; oxida microelementos tales como hierro, manganeso y azufre; y mejora la eficacia de la filtración, en especial con filtros de arena.

En el mercado se encuentra cloro líquido (hipoclorito de sodio), cloro gaseoso (Cl2) y cloro sólido (hipoclorito de calcio y similares). Cada producto ofrece ventajas y desventajas, por lo que es preciso considerar la conveniencia, la disponibilidad y el precio de cada producto.

Los métodos de cloración son básicamente tres:

La cloración continua en que se aplica producto desde el principio hasta el fin de cada ciclo de riego, con la que se logra la mayor eficiencia, pero el consumo de cloro es más alto. El cloro residual en el punto más alejado debe ser aproximadamente 0,5 – 1 ppm.

La cloración al final del ciclo de riego (1-2 últimas horas), en que -por lo general- el consumo y eficiencia son menores que los del anterior. En este caso, el cloro residual en el punto más alejado debe ser 2-3 ppm.

La cloración intermitente, método que se recomienda en casos de ciclos de riego muy prolongados (decenas de horas) o en el riego por pulsos. Aquí el cloro residual en el punto mas alejado debe ser de entre 3 - 4 ppm.

El cloro residual debe ser controlado en el punto más alejado del sistema. Se abre el extremo del tercer lateral, contando desde el borde de la parcela, y se deja correr el agua durante 10 segundos antes de extraer la muestra.

Punto de inyección del cloro:

Se puede inyectar el cloro en el punto ubicado lo más cerca posible de la bomba principal, para así evitar la acumulación de cieno bacteriano en el tubo principal y proteger mejor al sistema, o en un punto ubicado lejos de la bomba principal y lo más cerca posible de la parcela tratada. Esta alternativa no brinda protección al tubo principal y no se recomienda si se utilizan efluentes o si el agua contiene azufre, hierro o manganeso.

Dosificación, demanda y residuos del cloro

Normalmente la concentración de cloro en el sistema tratado no es uniforme, sino que es mayor en la parte inicial y menor en los segmentos finales del sistema. Esta diferencia de concentración se debe a la “demanda de cloro”, la que depende de la calidad del agua, el nivel de limpieza de la tubería y el tamaño del sistema. La “demanda de cloro” no puede ser calculada de antemano ni controlada, por lo cual es preciso calibrar la bomba de dosificación en función del cloro residual al final del sistema.

Programación del Riego: Estimación de los requerimientos de agua en arándanos

Martes, 15 de Septiembre de 2009

Artículo publicado en revista Chileriego Edición Nº 27.

Arandano

Arándano

La programación del riego es clave para el adecuado manejo del agua y es importante un pronóstico exacto del agua a aplicar, tanto en tiempo como en cantidad. El objetivo de la programación del riego en arándanos es aplicar la cantidad correcta de agua, en el momento correcto, para reducir al mínimo los gastos y maximizar el rendimiento y, de esta forma, los retornos.

Lo que sigue fue extractado de la exposición del norteamericano David Bryla*.

Muchas técnicas y tecnologías permiten pronosticar cuándo y cuánto regar, pero la técnica adecuada a utilizar va a depender de:
 

•    La oferta de agua
•    La capacidad técnica del regante
•    El sistema de riego disponible
•    La respuesta del cultivo al riego
•    Las preferencias personales
•    El costo de implementación de la tecnología

La demanda de agua del cultivo es difícil de estimar puesto que depende de numerosos factores. Entre estos se cuentan el clima, la  edad de la planta, la variedad, las prácticas culturales y las  condiciones de suelo.

El agua también se pierde desde la superficie del suelo por evaporación, particularmente los primeros días después del riego. Casi toda el agua tomada por el cultivo se utiliza en la transpiración y solamente una pequeña fracción permanece dentro de la planta.

Los requerimientos de agua son típicamente estimados como una combinación de la transpiración y la evaporación (evapotranspiración: ET). Esto puesto que es difícil distinguir entre esos dos procesos, ya que ocurren simultáneamente.

Las estimaciones semanales de la ET son usualmente accesibles desde Internet y los datos son obtenidos de una red de estaciones agrometeorológicas automatizadas (en EEUU), localizadas en diferentes lugares de una región. Cada una de las estaciones entrega sus datos a un satélite.

La red toma los datos del clima y los convierte en ET de referencia, la que normalmente corresponde a una pradera. La ET de referencia es luego convertida en la ET del arándano utilizando un coeficiente de cultivo (Kc).

El Gráfico 2 es un ejemplo de coeficiente de cultivo de arándanos usado en Oregon, en el que se puede ver que desde el rompimiento de yema (bud break) hasta el primer fruto azul hay un rápido incremento en el coeficiente de cultivo, así que los requerimientos de agua se incrementan -en términos relativos- por sobre el de una pradera. Una vez que llega al primer fruto azul el coeficiente de cultivo es 1, eso significa que el requerimiento de agua de los arándanos al primer fruto azul, es igual al de una pradera. El Kc luego declina durante la temporada de cultivo.

Normalmente el riego debiera programarse para reemplazar las pérdidas de agua (ET), pero se debe tener presente que la ET se estima a partir de plantas maduras, sanas y bien regadas.

Se debe ajustar la ET del cultivo cuando las plantas son jóvenes o estresadas, por ejemplo, por deficiencias de nutrientes.

Bajo estas circunstancias se debe reducir la cantidad de agua aplicada pero poniendo atención a las condiciones de humedad del suelo.

Gráfico 1

Gráfico 1

Gráfico 2

Gráfico 2

Gráfico 3

Gráfico 3

Existen numerosos instrumentos para medir la humedad del suelo, unos más exactos que otros, pero generalmente estos deben ser calibrados in situ. Los monitores de humedad del suelo deben ser instalados en la rizósfera de una planta representativa, generalmente a 0,15-3,0 m de profundidad, y no deben ser instalados directamente bajo un emisor.

La frecuencia de riego dependerá de la textura del suelo, por ejemplo si es arenoso o arcilloso; de la tasa de absorción de agua del cultivo; del sistema de riego que se use: goteo, microaspersión o surco; y del desarrollo total del sistema radicular de la planta.

El arándano tiene un sistema radicular muy superficial si se lo compara con otros frutales perennes. En Oregon encontraron que las plantas de 5 años tenían raíces ubicadas a menos de 0,5 m de profundidad, con la mayoría de ellas a una profundidad de 0,15 m.

Algo similar se encontró en Florida, en la variedad de Ojo de Conejo ‘Tifblue’, lo mismo si eran plantadas con mulch y regadas con microaspersión, que cuando eran plantas sin mulch y regadas con goteo. La tendencia es a tener un sistema radical muy superficial.

Cuando las demandas de agua son altas, los arándanos agotan rápidamente el agua de la zona radicular por lo que requieren de frecuentes aplicaciones de agua para evitar el estrés hídrico. En primavera, en que las demandas son bajas, la disponibilidad de agua declina más lentamente, en tanto que en verano la demanda es muy alta. En consecuencia, no se requiere regar tan frecuentemente en primavera pero sí en verano, cuando –como mínimo- se debe regar en períodos de 3 o 4 días.
 
La frecuencia de riego es particularmente importante cuando el riego es por goteo, sistema que restringe la superficie mojada, produce un pequeño volumen radicular y concentra el bulbo. Lo que ocurre en todas las especies frutales.

Los riegos frecuentes son beneficiosos y a menudo aumentan la tasa de crecimiento y la producción. Los riegos deben ser diarios cuando es goteo o entre 7 a 14 días cuando es por surco.

Afirma Bryla que cuando se incrementa la frecuencia de riego se tiende a incrementar el rendimiento. La razón para eso sería que cuando se riega con menor frecuencia el tamaño individual de los frutos disminuye (da un ejemplo en duraznos), por lo que sospechan que lo mismo ocurre en arándanos. Los riegos frecuentes aumentan el tamaño de los berries.

Además es importante regar a ambos lados de la planta de arándano. Se han realizado ensayos en los que se observaron plantas de arándano con sistemas radicales divididos en los que la mitad de las raíces eran regadas y la otra mitad no. Lo que encontraron fue que la mitad que tuvo agua produjo más brotes, más hojas e incluso más fruta en cuanto a tamaño, que la mitad sin riego. Esto porque el arándano muestra una pobre capacidad de traslocar agua de un lado del arbusto al otro.

Especial cuidado se debe tener cuando se riega por goteo y evitar la tendencia a sobreregar.  El sobreriego priva a la planta de oxígeno en la zona radicular, reduce el crecimiento radicular y con él la absorción de nutrientes, además de potenciar problemas por enfermedades radiculares (hongos).

Gráfico 4

Gráfico 4

Tanto en variedades highbush como rabbiteye (ojo de conejo), cuando la planta crece en suelos inundados, la conductancia estomática disminuye a los 5 días y la fotosíntesis declina a los 9 días. Luego se requiere de más de 18 días para revertir las condiciones provocadas por el exceso de agua, por lo que sobreregar es un gran inconveniente.

La cantidad de agua a aplicar es menor con goteo que con aspersión o surco:

Cuando se calcula la cantidad de agua a aplicar se debe considerar que el riego por goteo requiere de menos agua que el riego por aspersión o por surco ya que las aplicaciones de agua son más uniformes y el agua es usada totalmente por el cultivo. Además hay menos pérdidas por evaporación.

Debido a la mayor uniformidad y eficiencia del goteo, los cultivos regados con éste método requerirán de entre un 40 a un 60 % menos agua que los regados por aspersión.

Las altas frecuencias de riego son particularmente beneficiosas cuando se incorpora materia orgánica en los camellones. En el noroeste de EEUU frecuentemente se incorporan 10-20 cm de aserrín en los camellones antes de plantación.

El problema es que la materia orgánica reduce la capacidad del suelo para retener agua y también puede causar problemas al aumentar el comportamiento hidrofóbico del suelo. Una condición hidrofóbica de suelo es provocada por una falta de afinidad entre el agua y el suelo, la que se puede deber a la formación de largas cadenas de moléculas hidrofóbicas, tales como aquellas producidas por la degradación de la materia orgánica sobre partículas individuales de suelo.

Recientemente White et al. encontró que el aserrín mezclado en los camellones -antes de plantación- aumenta hasta seis veces los requerimientos de riego respecto a los camellones sin aserrín.

Para compensar la menor retención de agua se requiere de riegos más largos y frecuentes cuando se agrega materia orgánica en el camellón. Aún no se sabe cuántos años después de la plantación permanece este efecto.

Tabla 1:Promedio semanal de los requerimientos hídricos de arándanos en plena producción para aspersión y goteo en las localidades de Aurora y Corvallis en Oregon, EEUU.

Tabla 1:Promedio semanal de los requerimientos hídricos de arándanos en plena producción para aspersión y goteo en las localidades de Aurora y Corvallis en Oregon, EEUU.

El equipo de Bryla encontró que incluso después de una lluvia de 50 mm los camellones con aserrín tienden a continuar secos y que no llegarían a saturarse completamente hasta la siguiente temporada, después de una precipitación de invierno completa.

Existen muchos equipos para monitorear el estatus hídrico, unos basados en parámetros del suelo, otros en parámetros de la planta. Algunos de estos son usados en arándano. Los aparatos que miden la humedad del suelo (ej. FDR o TDR) pueden funcionar casi automáticamente (apertura y cierre de válvulas), pero no son universales y deben ser calibrados localmente. Afirma Bryla que falta mucha investigación sobre cómo funcionan en arándanos.

Arandano

Arándano

Por su parte, los equipos que miden el estatus hídrico de la planta (ej. cámara de presión) son complicados, pero muy exactos como herramientas para programar el riego. Estos utilizan el crecimiento de la planta y el potencial hídrico de la planta para determinar las necesidades exactas de agua de la misma.

Bryla explicó que la mayoría de los campos comerciales de arándano en EEUU son regados por aspersión (over head irrigation) o por goteo. Las frecuencias típicas de riego son de 1 a 2 veces por semana cuando es aspersión y entre 1 a 3 días cuando es por goteo.

Entre las ventajas de regar con aspersores -sobre las plantas- se menciona la buena distribución del agua, los bajos requerimientos de mantenimiento y poca demanda de mano de obra, además de que esos sistemas sirven como defensa contra heladas o para refrigeración. Entre los inconvenientes destaca la relativamente baja eficiencia en el uso del agua.

El goteo, por su parte, cuenta entre sus ventajas la distribución uniforme del agua, una alta eficiencia en el uso de ésta, poca demanda de mano de obra, un menor escurrimiento y erosión, una eficiente aplicación de fertilizantes y otros químicos, un mejor control de malezas y mejores prácticas culturales.

En EEUU algunos productores también están usando microjets, los que presentan ventajas similares a las del goteo pero que aplican el agua a través de una pequeña aspersión. Los microjets humedecen un mayor volumen de suelo lo que induce a una mayor exploración de las raíces, lo que es ideal en cultivos como el arándano ya que poseen un denso sistema radical.

Manual de mantención del sistema de riego para el cultivo del palto

Jueves, 10 de Septiembre de 2009

Fuente: www.agricom.cl

Sistema de FILTROS, Matricería y Laterales

    * Si como alimentación del sistema de riego se contara con un estanque (o tranque), y si se trabajara frecuentemente con aguas claras (no turbias), sería muy probable un desarrollo importante de lamas (algas) en las aguas del estanque. A fin de que su presencia no provoque problemas de operación en los filtros, sería muy recomendable realizar un control preventivo de este problema. Para ello, puede realizarse en forma regular la adición de sulfato de cobre (en una concentración de 1,5 partes por millón (1,5 gramos / metro cúbico de agua)). En períodos de verano, al menos una vez cada 15 días.

    * Es importante verificar la limpieza de los filtros de arena, este equipo debe retrolavarse cada vez que se detecte una diferencia de presión igual o superior a 5 PSI entre el manómetro instalado en la entrada y salida del filtro. En aguas limpias el retrolavado puede hacerse menos frecuente, sin embargo, en aguas turbias (por ejemplo aguas del río mapocho) los retrolavados pueden realizarse incluso con una frecuencia de 2 horas en verano.

    * El lavado de matriz y submatrices se realiza antes de comenzar la temporada de riego considerando que se está utilizando aguas limpias (por ejemplo uso de aguas de pozo), en este caso, el lavado debe hacerse con posterioridad al menos 3 veces al año para lograr mantener limpio el sistema.

    * En caso de utilizar aguas turbias (por ejemplo de canal) se recomienda realizar lavados rutinarios, al menos 1 vez al mes abriendo la red de terminales, submatrices y laterales de modo tal de provocar velocidades de escurrimiento superiores a las normales al regar y eliminar estas impurezas.

    * El sacado de tapa-gorro en la matriz principal y submatrices debe realizarse por sector de riego, una cañería a la vez. Una vez realizado el lavado del sistema de matrices y submatrices se procede al descole y lavado de los laterales hasta que el agua salga limpia.

    * Revisar que todos los emisores estén en funcionamiento, sin fugas ni obturaciones en todo el sistema.

    * Los emisores deben ser aforados para verificar si están precipitando el caudal de agua para el que fueron diseñados; para ello se necesita medir al menos tres líneas de riego por bloque, seleccionando emisores en distintas posiciones sobre la línea (al menos 3, al inicio, centro y final de la línea). Este proceso debe realizarse en cada uno de los sectores de riego del huerto.

    * Para aforar los emisores se debe introducir en un tarro o vaso plástico de volumen conocido un emisor (microaspersor o gotero) y medir cuánto tiempo demora en llenarse el vaso. Por ejemplo: si un vaso de 500 cc (0.5 litros) demora 1 minuto en llenarse, usted sabrá que en una hora (60 minutos) el emisor está entregando 30 litros/hora, así podrá verificar si sus emisores están entregando el volumen de agua correspondiente según el fabricante.

    * El aforo de emisores de riego es conveniente de ser revisados en forma rutinaria, pero cuidando que sean siempre los mismos emisores medidos. Esto nos permitirá registrar la ocurrencia de posibles obstrucciones en el sistema y tomar medidas oportunas. Dependiendo de la topografía del sector de riego no es extraño encontrar diferencias de caudal entre 5 y 6 litros/hora en microaspersores incluso autocompensados.

Otras consideraciones

    * Tomar regularmente nota de las presiones en el cabezal de riego, y el consumo de corriente de los equipos de bombeo, para cada uno de los bloques del sistema.

    * Un consumo de corriente mayor que el normal es síntoma de pérdida de aislación eléctrica, o falla en los rodamientos.

    * Una vez en la temporada, durante el invierno, revisar el equipo de bombeo y aprovechar de remplazar rodamientos, aunque ellos parezcan estar en buenas condiciones.

    * Revisar periódicamente el nivel de arenas (en las instalaciones que cuenten con filtros de arenas), y el estado de los filtros de seguridad de mallas. Reemplazar este elemento si él se encontrase dañado.

    * En cuanto a las arenas, solamente rellenar en caso de que faltase, no siendo necesario su reemplazo.

    * Con una frecuencia no mayor de dos meses es recomendable controlar las presiones en las submatrices. Cambios en estas presiones pueden ser significativas cuando se presentan problemas de obstrucción en los emisores.

    * Para evitar la proliferación de actividad orgánica que pueda obstruir el sistema de riego (bacterias, algas) es posible el uso de pastillas de cloro flotando (sistema usado en piscinas), sin embargo, este sistema es empleado para pequeños volúmenes de agua (por ejemplo 50 metros cúbicos) en constate renovación.

Parámetros de riego para el cultivo del palto

Los períodos más importantes de necesidad de agua para no afectar la producción en Palto son:

    1.- En primavera durante el proceso de floración y cuaja es decir, los primeros 100 días post-cuaja, (Septiembre a Diciembre).

    2.- Durante el verano en los primeros estados de desarrollo de la fruta, cuando la demanda atmosférica es máxima (Diciembre y Enero).

Para suplir estos requerimientos de agua, es indispensable verificar la capacidad del sistema de riego, considerando una precipitación máxima ideal de 9 mm para todos los sectores del huerto y no menos de 7mm en 24 horas.

Con estas condiciones, se hace indispensable asegurar el suministro adecuado de riego, bajo los siguiente criterios:

Microaspersión

    * Ubicación correcta de los emisores, con la estaca enterrada hasta la marca en forma perpendicular a la superficie del terreno.

    * Bajo ningún punto de vista eliminar las hojas que en forma natural cubren la superficie bajo la copa del árbol, ya que se pretende fomentar la producción de raíces en esta zona superficial, donde se presentan las mejores condiciones de humedad y aireación para la absorción eficiente de agua y nutrientes.

    * Si el objetivo es formar un seto o muralla de producción, ubicar los microaspersores en el mismo sentido de la hilera, para fomentar la producción de raíces en ese punto y no entre las hileras.

Goteo

    * En huertos adultos, distribuir los goteros en el mayor número de puntos de contacto posibles, para mantener húmeda toda la superficie bajo la copa del árbol; de preferencia pensar en el uso de 3 líneas de goteo por hilera con goteros de bajo caudal (por ejemplo 2 litros/hora a 50 centímetros cada uno sobre la línea).

    * Fijar las líneas de riego en el suelo con grampas metálicas cada 10 metros sobre la hilera.

    * Ubicar las líneas de riego en forma equidistante, entre el tronco y la línea de proyección de sombra de la copa, más una central junto al tronco del árbol. Por otra parte, deben ser usados emisores (goteros) del mismo caudal a distancias constantes sobre la línea de riego.

Riego tradicional

    * Bajo ningún punto de vista debe existir apozamiento de agua o sobresaturación del suelo.

    * Fabricar tazas del tamaño de la proyección de la copa del árbol. Dicha tazas se comunican a través de un surco lateral (ubicado hacia la entrehilera).

    * En árboles adultos, las tazas quedan juntas en la sobrehilera, manteniendo la individualidad de cada árbol por la separación de cada una de las tazas manteniendo siempre el surco de unión lateral.

    * Evitar regar un elevado número de tazas de una sola vez, esto depende de la textura de suelo predominante.

    * En suelos arcillosos disminuir a 4 ó 5 las tazas simultáneas a regar.

    * En suelos arenosos aumentar de 12 a 15 tazas simultáneas.

IMPORTANTE Considerar el cambio a sistema de riego presurizado (microaspersión) de preferencia a inicios de otoño con sistema de fertirrigación. En este caso, es indispensable alternar el riego superficial con microaspersión al menos durante la primera temporada.

Frecuencias de riego tentativas para sistema tradicional

    1 riego cada 15 días en Invierno.

    1 riego cada 7 días de Septiembre a mediados de Diciembre

    1 riego cada 4 días desde fines de Diciembre a Febrero

NOTA: Las frecuencias de riego para riego superficial, pueden variar de acuerdo a la textura o retención de agua en el suelo.

Riego localizado

Viernes, 4 de Septiembre de 2009

Fuente: www.elriego.com

En función del tipo de emisor utilizado y su colocación se distinguen tres tipos de riego localizado:

  •     -  Por goteo.
  •     -  Por tuberías emisoras.
  •     -  Por microaspersión y microdifusión.

Riego po goteo

Tipos de goteo

Tipos de goteo

Es el sistema de riego localizado más popular. El agua circula a presión por la instalación hasta llegar a los goteros, en los que se pierde presión y velocidad, saliendo gota a gota. Son utilizados normalmente en cultivos con marco de plantación amplio (olivar, frutales, etc.), cultivo en invernadero (tomate, pimiento, pepino, melón, ornamentales), y en algunos cultivos en línea (algodón, coliflor, repollo, patata, etc).

Los goteros suelen trabajar a una presión de aproximadamente 1 kg/cm2 conocido popularmente por kilo y suministran caudales entre 2 y 16 litros/horas. Lo mas frecuente es que las tuberías laterales y los goteros estén situados sobre la superficie del suelo, y el agua se infiltre y distribuya en el subsuelo. Es el riego por goteo en superficie. En ocasiones las tuberías laterales se entierran entre 20 y 70 cm y los goteros aportan el agua a esa profundidad, conociéndose entonces como riego por goteo subterráneo. La profundidad de enterrado del portagoteros dependerá del tipo de cultivo y del tipo de suelo. Este sistema esta basado en la utilización de franjas de humedad que garantizan una buena uniformidad de riego. Tiene como principal inconveniente la obstrucción de goteros y la dificultad de detectar fallos en el funcionamiento de estos así como de su reparación.

Riego por tuberías emisoras.

Gotero superficie

Gotero superficie

Se caracteriza por la instalación de tuberías emisoras sobre la superficie del suelo creando una banda continua de suelo humedecido y no en puntos localizados como en el riego por goteo. Su uso mas frecuente es en cultivos en línea con muy poca distancia entre plantas. Las mas utilizadas son las tuberías goteadoras y las tuberías exudantes.

 

 

 Riego por microaspersión y microdifusión.

Riego por microaspersion y tuberias emisoras

Riego por microaspersion y tuberias emisoras

En el riego por microaspersión, el agua se aplica sobre la superficie del suelo en forma de lluvia muy fina, mojando una zona determinada que depende del alcance de cada emisor. Esta indicado tanto para cultivos leñosos como para cultivos herbáceos de distinto marco de plantación.

Se distinguen los emisores denominados microaspersores y los denominados microdifusores. En ambos casos suelen trabajar a presiones entre 1 y 2 kg/cm2 y suministran caudales de hasta 200 l/h