Corresponde a la cantidad máxima de agua que un equipo puede aplicar en 24 horas de riego continuo. La lámina de riego máxima es proporcional a la precipitación instantánea e inversamente proporcional al número de sectores. Su valor determina la potencia de las bombas y los diámetros de las matrices en un proyecto de riego. Por lo tanto es uno de los parámetros más relevantes en el costo de un proyecto.